Miembros de la 'spin off' de la UPV - UPV
VALÈNCIA 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
Valyra Aerospace, empresa aeronáutica liderada por tres egresados y dos catedráticos de la Universitat Politècnica de València (UPV), impulsa el desarrollo de aeronaves no tripuladas con hidrógeno. Se encuentra a un paso de la comercialización de su primer modelo y está ya considerada como futuro referente para la seguridad y la defensa de España, según ha apuntado la entidad.
Especializada en el diseño, fabricación y comercialización de vehículos aéreos no tripulados (UAVs), la actividad de Valyra se centra en proporcionar aeronaves con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (VTOL) optimizadas para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como para apoyo logístico en entornos portuarios.
Sus aeronaves, inicialmente destinadas a operaciones navales, control de fronteras, lucha contra el narcotráfico y salvamento marítimo, son a su vez perfectamente válidas para el sector civil, en campos como la vigilancia de instalaciones energéticas (plataformas eólicas y prospecciones offshore) o la logística marítima, han apuntado las mismas fuentes.
Así mismo, Valyra es una las primeras empresas en España dedicada al desarrollo de UAVs impulsadas por hidrógeno, tecnología que supera el rendimiento de las baterías convencionales y los motores de combustión, y fue seleccionada a finales de 2025 por la revista Escudo Digital como una de las 10 startups que marcarán el rumbo de la seguridad y la defensa en España.
HORUS UPV, EL ORIGEN
Valyra Aerospace tiene su origen en Horus UPV, la asociación de Generación Espontánea --lanzadera de proyectos ideados por estudiantes UPV-- creada en 2018 por un grupo de alumnos que ambicionaba revolucionar la tecnología UAV.
Entre ellos se encontraban los tres cofundadores de Valyra, todos ellos estudiantes del Grado en Ingeniería Aeroespacial UPV: Joan Albert Such García y José Domingo Cerdán Torres, que completaron su formación con el Máster Universitario en Ingeniería Aeronáutica de la UPV, y Mario Sepúlveda, que hizo lo propio con el Master en Automática e Informática Industrial, también de una UPV que ha estado en todo momento unida al proyecto.
Los otros dos socios principales de Valyra son Sergio García-Nieto Rodríguez, catedrático del Instituto Universitario de Investigación de Automática e Informática Industrial (ai2-UPV) y Luis Miguel García-Cuevas González, catedrático del Instituto Universitario de Investigación CMT-Clean, Mobility & Thermofluids (CMT-UPV), institutos que han colaborado "de manera decisiva" en la aportación y transferencia de tecnología al proyecto.
Además, Valyra ha participado en el programa SPIN UPV de fomento de empresas 'spin-off', lo que le ha permitido avanzar en el desarrollo de su prototipo y estructurar el proceso de transferencia de tecnología logrando, de este modo, su aprobación como empresa con marca spin-off UPV.
El rector de la UPV, José E. Capilla, ha subrayado que "Valyra es más que una startup o una 'spin-off', es ya una empresa ejemplo de convergencia entre los programas de Generación Espontánea y de generación de empresas. Va a ser un referente y estoy seguro de que va a generar otras muchas empresas que pueden ser de éxito", ha destacado.
"Les hemos acompañado en la definición de la empresa, el estudio de viabilidad y la búsqueda de inversores, y la verdad es que es una gran noticia, porque sabemos que ya tienen inversores externos que van a poner capital. Es un camino por el que vamos a seguir", ha añadido el máximo mandatario de la UPV, que ha concluido destacando que, además, "el sector de los UAVs está ahora en auge, evolucionando a una velocidad de vértigo y tiene una importancia estratégica desde todos los aspectos, para la industria y para la propia sociedad".
Por su parte, Joan Albert Such, co-CEO de Valyra, ha destacado: "En un entorno como el nuestro, en el cual hace falta el apoyo del máximo número de instituciones, tener esa fuerza para no ir solo ante unos clientes gubernamentales o industriales de grandes dimensiones, pasar de ser startup a 'spin-off', te acredita, te da ese sello que te permite llegar con más solvencia a este tipo de clientes, a colaboradores, a proveedores y a todo el mundo".
"Además, a nivel personal", ha agregado Such, "habiendo sido estudiantes de esta universidad, tener este reconocimiento es todo un orgullo. Los tres socios fundadores mayoritarios somos exestudiantes de la UPV, donde Sergio y Luis Miguel son catedráticos, por lo que todos los socios principales tenemos esa vinculación con la UPV desde hace mucho tiempo. Tanto José, como Mario, como yo, fuimos de los fundadores del equipo de Horus UPV, y estuvimos trabajando durante cinco años dentro de la universidad haciendo desarrollo de naves no tripuladas, cada vez más complejas, cada vez mejores, y es lo que nos dio esa base para luego, junto a Sergio y Luis Miguel, en el proyecto Hydrone, desarrollar una nave experimental con pila de hidrógeno y propulsión distribuida, lo que ya generó el reconocimiento que dio salida a Valyra como institución".
Actualmente, según ha indicado, están ya ultimando detalles para lanzar la producción de la nueva nave 100% industrial, "ultimando con proveedores para poder demostrar relativamente pronto a nuestros clientes, que de momento han tenido muy buena recepción de lo que estamos proponiendo, que lo que decimos es verdad, que no vendemos humo en un ámbito que, sin duda, genera oportunidades, pero también responsabilidad", ha puntualizado.
"ALTO VALOR TECNOLÓGICO"
Por su parte, Sergio García-Nieto, tutor del equipo durante toda la era Horus, ha señalado que este nuevo paso "habilita el trabajo que hemos realizado durante tanto tiempo en el ámbito de la formación, de la investigación y, luego, da la transferencia".
"Hemos cubierto todos los pasos para llegar a un mercado y lo hemos hecho todo desde la universidad, de la que los miembros somos parte, bien como exalumnos o bien como profesores. Y con el sustrato y los recursos de la universidad, estatales y de la Generalitat Valenciana, hemos conseguido poner en marcha una empresa de alto valor tecnológico cuyos productos esperamos que sean referentes a nivel nacional e internacional. Es la consolidación de un proyecto que lleva mucho tiempo gestándose", ha destacado.
"La universidad", ha añadido García-Nieto, "nos va a dar siempre ese sustrato de calidad, nos certifica, nos avala de cara al mercado". "Todo lo que está tocado por la UPV, y creo que a día de hoy está demostrado, ya parte con una calidad certificada. Además, nos aporta la posibilidad de captar talento, porque estamos en contacto con los alumnos, con Generación Espontánea, y eso es un canal directo para focalizar ese talento en nuestra empresa. Y junto a todo ello, la visibilidad que te da haber sido 'spin-off' de la UPV de cara a proyectos y subvenciones".
Y ha concluido: "No tiene nada que ver plantear una compañía de estas características, con base tecnológica, partiendo de cero, que viniendo de la UPV. Va a ser un aval siempre y va a ser algo que siempre va a estar en los genes de la empresa", ha resumido.