VALÈNCIA, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Universitat Politècnica de València (UPV) lidera el consorcio SwitchFloc, cuyo objetivo es "acelerar" la adopción en la acuicultura europea de Biofloc (BFT), una tecnología capaz de transformar los residuos de carbono y nitrógeno en fuente de alimento saludable para la acuicultura, al tiempo que mejora el bienestar animal y reduce drásticamente el consumo de agua.
El proyecto quiere "contribuir a disminuir el impacto ambiental de la acuicultura en Europa, gracias a un programa de investigación interdisciplinar, formación avanzada y colaboración con la industria", explica la institución académica en un comunicado.
Con una duración de cuatro años, SwitchFloc se centrará en la acuicultura del langostino (Penaeus vannamei), la especie con mayor volumen de producción a nivel mundial, e incorporará la combinación del sistema Biofloc a otras tecnologías, como la acuicultura multitrófica integrada (IMTA-FLOC) o los sistemas hidropónicos (FlocPonics).
También se estudiarán la adaptación a la tecnología del Biofloc de otras especies de interés para la acuicultura europea, como es la dorada (Sparus aurata).
Según explica David Sánchez Peñaranda, profesor e investigador de la Universitat Politècnica de València y coordinador del proyecto SwitchFloc, "la acuicultura ya proporciona más de la mitad de la proteína de pescado mundial y se espera que la demanda aumente".
Por lo tanto, "promover la sostenibilidad en la acuicultura, tanto desde un punto de vista ambiental como económico, es de vital importancia para la seguridad alimentaria y la protección de los ecosistemas donde se desarrolla", asegura.
Este es el objetivo de la tecnología Biofloc que, además, "al no requerir un constante flujo de agua, hace posible la obtención de producto fresco de kilómetro cero en prácticamente cualquier emplazamiento", asegura Rubén Olivares-Perona, investigador de la UPV y project manager de SwitchFloc.
Biofloc es una tecnología de acuicultura que favorece el crecimiento de comunidades microbianas en el agua donde se produce el crecimiento de los animales. Estas comunidades, compuestas por bacterias, protozoos y microalgas, transforman los desechos nitrogenados producidos por los peces o camarones, como el amonio y el nitrito, en materia orgánica no tóxica que puede ser consumida como alimento natural por los organismos.
De este modo, el sistema mejora la calidad del agua, reduce la necesidad de renovarla constantemente y aporta una fuente de proteína adicional, aumentando la sostenibilidad y eficiencia de la producción acuícola.
También incide en la salud de los animales, según explica Rubén Olivares-Perona: "Estos microrganismos pueden colonizar su tracto intestinal, donde actúan como agentes probióticos y prebióticos y tienen efectos inmunoestimulantes, además de mejorar la asimilación de nutrientes".
COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA
El proyecto SwitchFloc se desarrolla en el marco de Horizonte Europa, programa de inversión en I+D+i que responde a los retos planteados por la Unión Europea para alcanzar un futuro próspero y sostenible.
En SwitchFloc participan nueve organizaciones, centros públicos de investigación y empresas europeas, en calidad de beneficiarias: la Universitat Politècnica de València (España); la Universidade do Porto (Portugal); la Universitetet i Tromsoe - Norges Arktiske Universitet (Noruega); el Alfred-Wegener-Institut Helmholtz-Zentrum fur Polar- und Meeresforschung (Alemania); la Università degli Studi di Palermo (Italia); la Università degli Studi di Padova (Italia) y las empresas Senior Europa Sociedad Limitada (España), VRM SRL (Italia) y Lisaqua (Francia).
Además, colaboran tres entidades asociadas: la Universidade Federal do Rio Grande-FURG (Brasil); New Food Development S.L. (España) y Damm Aquakultur GmbH & Co. KG, (Alemania). Actualmente SwitchFloc se encuentra en el proceso de búsqueda y evaluación de candidaturas para participar en el proyecto. Más información sobre las convocatorias en la web https://switchfloc.eu/