Exposición 'La València de Francisco Mora. Arquitecto y urbanista. 1875-1961' - EUROPA PRESS
VALÈNCIA, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de València ha organizado una exposición en homenaje al arquitecto y urbanista valenciano Francisco Mora Berenguer (1875-1961), con motivo del 150 aniversario de su nacimiento. Esta muestra, con más de 200 piezas, ensalza su papel en la configuración urbana de la ciudad.
La muestra 'La València de Francisco Mora. Arquitecto y urbanista. 1875- 1961', que estará abierta al público hasta mayo en la Sala de Exposiciones Municipal, se ha presentado este miércoles por parte de la alcaldesa de València, María José Catalá, el concejal de Cultura, José Luis Moreno; el nieto del homenajeado e, igualmente, arquitecto Francisco Chapa Mora, y uno de los dos comisarios de la muestra, Enrique Martínez Díaz, que ha trabajado junto a David Sánchez Muñoz.
La primera edil ha puesto en valor el "papel crucial" del autor de "edificios emblemáticos", como el Mercado de Colón, el Palacio de la Exposición o la fachada de la Casa Consistorial, "en la configuración urbana de València a principios del siglo XX".
"Dotar a esta ciudad de edificios y equipamientos funcionales sin por ello renunciar a la belleza fue un objetivo para Francisco Mora, que claramente, consiguió. Y hoy este espacio del Ayuntamiento, que es su casa, a la que dotó de identidad actual con la fachada que proyectó, rinde homenaje a su legado con una exposición que nos invita a mirar nuestra ciudad con su sensibilidad", ha recalcado la alcaldesa.
En este sentido, ha hecho hincapié en la "dilatada trayectoria profesional" de Mora, en la que el arquitecto "dejó una huella indeleble en València, manifestada en numerosas muestras arquitectónicas sin las cuales difícilmente podría entenderse hoy el paisaje urbano del cap i casal".
Al respecto, ha destacado "el interés del actual Gobierno municipal por revisar su figura", a través de la presente exposición, y ha subrayado que el objetivo es "poner en valor a los personajes valencianos más ilustres".
"Ya lo estamos haciendo con Sorolla, Javier Goerlich y con Manolo Valdés, rindiéndoles el tributo que se merecen y situándoles en el centro de nuestra política cultural, en un ejercicio de memoria y de reivindicación de su legado", ha defendio.
La exposición parte de una idea original de Carmen Tarín, que ha sido desarrollada por los comisarios Enrique Martínez-Díaz y David Sánchez Muñoz, con el diseño del estudio Collage-no. En ella, se exhibe una amplia selección de planos y de imágenes de gran belleza, muchos de ellos inéditos, junto con numerosas fotografías, maquetas y objetos personales.
Los fondos expuestos han sido cedidos por el Archivo Histórico Municipal, la Hemeroteca Municipal, la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, el Colegio Territorial de Arquitectos de València, el Museo de Bellas Artes de València, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y por particulares, entre ellos, la familia de Francisco Mora, responsable de la custodia y de la divulgación de su obra.
SALAS DIFERENCIADAS POR TEMÁTICAS
En concreto, a lo largo del recorrido expositivo --formado por cinco salas-- se muestra la producción arquitectónica de Francisco Mora, ordenada por temáticas, y su evolución en el tiempo, desde sus primeros encargos hasta los más recientes. La muestra da cuenta de la "ingente" cantidad y de la variedad de proyectos recibidos por el arquitecto valenciano tanto desde la Administración como desde la iniciativa privada.
Las dos primeras salas hacen un repaso por los grandes proyectos y obras públicas que le dieron a conocer entre el público y que supusieron su consagración como arquitecto. Por su parte, la tercera sala aborda su contribución en el campo del urbanismo, donde, desde su cargo como arquitecto municipal del Ensanche de València, ordenó y extendió la ciudad más allá de sus límites a principios del siglo XX.
En cuanto a la cuarta sala, se centra en los edificios residenciales de carácter privado que proyectó Francisco Mora, en su mayoría en el recién trazado ensanche de València, sin olvidar las viviendas unifamiliares y los edificios de uso religioso o dotacional de los que fue también autor.
Para finalizar, la quinta sala indaga en la faceta de Mora como profesional de la arquitectura, lo que permite a los visitantes acercarse a su figura a través de la exhibición de diversos objetos personales de su propiedad: desde medallas y fotografías hasta escritos firmados por el arquitecto valenciano, pasando por diarios de la época con artículos y notas acerca de su prolífica carrera, atestiguando los méritos y los premios alcanzados por Francisco Mora en el desarrollo de su carrera profesional.
CREADOR DE IMPORTANTES EDIFICIOS
Nacido en Sagunt (Valencia) en el año 1875, Francisco Mora cursó sus estudios universitarios en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, ciudad que, por aquel momento, vivía un periodo de efervescencia cultural tras la celebración de la Exposición Universal de 1888 y donde entraría en contacto con las principales corrientes estilísticas de la época.
Un punto importante en su formación fueron sus visitas, durante su estancia en la Ciudad Condal, al taller de Antoni Gaudí a los pies de la Sagrada Familia, donde el estudio de la estereotomía reforzaría su compromiso con la profesión y su amor por la arquitectura. El 17 de agosto de 1898 Mora obtuvo el título de arquitecto y, tras varias responsabilidades en otras poblaciones, en 1901 consiguió el cargo de arquitecto municipal del Ensanche de València.
Durante su trayectoria, Mora fue el creador, en solitario o en colaboración con otros importantes arquitectos, de edificios como la Casa Noguera, el Palacio de la Exposición, el Asilo de San Juan de Dios o de la fachada de la propia Casa Consistorial; así como el edificio del Mercado de Colón.
La muestra también da a conocer edificios hoy desaparecidos como el Banco Hispano Americano o la Casa de la Democracia, fachadas de corte modernista en el casco antiguo del Cap i casal, como la que proyectó para la iglesia evangélica en la Calle de la Palma, anteproyectos como el aeropuerto de València, iglesias como la de San José de la Montaña, que son "piezas totalmente desconocidas para los valencianos" y que la presente exposición busca "rescatar del olvido y poner en valor".
"CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN" A LOS ESTILOS
Colaborador y amigo de los principales arquitectos del momento en València, como Demetrio Ribes o Javier Goerlich, el comisario Martínez Díaz ha resaltado que el trabajo de Francisco Mora "se caracteriza por su eclecticismo y por su magistral capacidad de adaptación a los principales estilos surgidos a lo largo de las primeras décadas del siglo pasado, uniendo a la maestría del dibujo y a la acuarela la construcción meticulosa y el acierto en la elección de los materiales".
"Mora no renuncia al porvenir de la nueva arquitectura que se está generando en Europa, pero defiende la tradición y los valores de cada país, sin dejar de lado las necesidades intrínsecas que cada obra comporta en el momento de su gestación y sus condicionantes estéticos como resultado de la creación artística".
En 1930, Francisco Mora fue elegido presidente del Círculo de Bellas Artes, y, en 1934, obtuvo uno de los cargos más prestigiosos en su trayectoria profesional: la presidencia del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, desde cuya tribuna reivindicaría a València como una de las urbes más importantes del momento.
A dichos reconocimientos, se unió su nombramiento en 1945 como presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución en la cual era académico de número desde 1915. Francisco Mora murió el 24 de enero de 1961, a la edad de 85 años, en un accidente de automóvil cuando regresaba del Liceo de Barcelona tras una ópera de Wagner, en compañía de su hijo Carlos Mora Ortiz de Taranco.