VALENCIA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
El apoyo de Violante de Hungría, segunda esposa de Jaume I, para la creación de la ciudad medieval de Castellón, la convirtió en la primera dama, "Na Violant", a la que se honra en las fiestas de la Magdalena. Su enérgico carácter y su belleza consiguieron el profundo respeto de del monarca.
Las fiestas de la Magdalena de Castellón agradecen la mediación de Na Violant ante Jaume I para fundar Castelló de la Plana, en 1251, tras permitir el traslado de la colina de la Magdalena al litoral, plano y fértil.
Cuenta la leyenda que los habitantes del Castillo de Fadrell decidieron que se trasladaran a la nueva ciudad las mujeres, los niños y parte de las autoridades y lo hicieron de forma festiva. Colgaron faroles de sus 'gaiatos' para iluminarse por noche y ataron a los niños con cuerdas para que no se perdieran. Además cogieron provisiones, especialmente rotllos, panes redondos con un agujero en el centro para colgárselos alrededor de sus cuellos y llevarlos mas cómodamente. Los antiguos habitantes se encontraron en mitad de la noche con una fuerte tormenta, que les obligó a recoger las cañas.
Las fiestas de la Magdalena conmemoran el traslado pero no olvidan el papel de la Reina Violant que medio ante el Rey para propiciar la creación de la ciudad y todos los años, la Germandad dels Cavallers de la Conquesta, que desfilan en las fiestas vestidos de caballeros de Jaime I, nombran a una reina para rendir homenaje a la mujer de Jaime I.
MUJER CON CARACTER
Violant fue la segunda mujer de Jaime I tras la disolución de su primer matrimonio con Leonor de Castilla. El joven monarca recurrió a la ayuda papal para buscar mujer y la escogida fue Violante de Hungría, hija del rey Andrés II y de Violante de Courtney, hija del emperador de Constantinopla.
Cuando Violante conoce a Jaume no debía de tener más de veinte años. Esta extranjera de rubia melena, que habla un idioma totalmente desconocido para la corte catalano-aragonesa, se casa con Jaume I en la catedral de Barcelona el mes de diciembre de 1235. Rápidamente se adapta a las nuevas costumbres mediterráneas y a sus obligaciones de reina.
Fruto de su matrimonio nacen siete hijos, entre éstos, Violante, futura esposa de Alfonso X el Sabio, Pedro, que se convertirá en Pedro III el Grande, Jaume, que hereda el Reino de Mallorca; Isabel, que acabará como reina de Francia y Sancho, que fallece como arzobispo de Toledo a manos de los moros en el campo de batalla.
Violante fue una reina con carácter, que peleó en todo momento por repartir entre sus hijos las conquistas de Jaume I y que estuvo al lado de su rey y esposo en las incursiones y asedio a Valencia, donde se convierte en testigo de la negociación para la rendición de la ciudad. Tuvo, además, que mediar en los conflictos que se generaron entre su yerno, Alfonso X el Sabio, y su marido.
Falleció en Huesca en el año 1251 y fue enterrada en el monasterio cisterciense de Vallbona (Tarragona), donde reposa, en el presbiterio de la iglesia, junto a su hija Sancha.