Altuna, director de 'Amama': "Hemos de ir hacia delante sin quedarnos en tradiciones absurdas"

Europa Press Cultura
Actualizado: lunes, 21 septiembre 2015 13:38

SAN SEBASTIÁN 21 Sep. (De la enviada especial de Europa Press Mirian San Martín) -

Asier Altuna regresa al Festival Internacional de Cine de San Sebastián con 'Amama', una historia con la que el director reflexiona sobre la sabiduría y el contraste entre las costumbres antiguas y las nuevas formas de vida con el caserío como símbolo y punto de encuentro entre dos perspectivas aparentemente irreconciliables.

"Tenemos de ir hacia delante sin quedarnos en tradiciones absurdas pero sin dejar de mirar atrás", ha explicado el cineasta durante una entrevista concedida a Europa Press en el marco del Zinemaldia, donde hace unos años obtuvo el Premio de la Juventud del festival donostiarra con 'Aupa Etxebeste!'.

Según ha explicado, esta es una película que nació en el caserío, un lugar en el que creció, que conoce bien y que tenía ganas de reflejar en la gran pantalla para mostrar lo que representa: un mundo antiguo, la sabiduría, los valores y la familia. Frente a ellos se coloca la ciudad, símbolo de modernidad, de la ruptura de los vínculos y la búsqueda de un camino propio.

Para Altuna, "no tiene sentido quedarse "enfrascado" en situaciones que no llevan a ningún lado" y defiende que ese es el mensaje positivo de la película. "Queda un poso de esperanza. Aunque el caserío se acabe y esa forma de vida se termine, de alguna manera los siguientes van a seguir aprendiendo", ha dicho.

'Amama', en Sección Oficial, recoge el testigo de 'Loreak' y se convierte en la segunda película rodada en euskera que optará a la Concha de Oro, algo que el director vive con "especial satisfacción" porque, según ha asegurado, han "mimado" mucho la película, que se estrenará en las salas de cine el próximo 16 de octubre y que en esta cita internacional con el cine buscará la oportunidad de distribuir fuera de las fronteras nacionales.

Su predecesora se ha convertido hace apenas unos días en una de las películas preseleccionadas para representar a España en los Oscar y es la primera cinta rodada en euskera que se convierte en una de las apuestas en la carrera hacia los premios más importantes de la cinematografía.

Altuna no da importancia a esto y cree que el idioma ha pasado a un segundo plano. "Llevamos años haciendo cine en euskera con toda la normalidad del mundo, el paso es para la Academia", ha señalado el cineasta, quien precisa que lo que les ha sorprendido es la elección de unas películas de autor y poco comerciales.

"EL CASERÍO TAL Y COMO HA SIDO NO TIENE SENTIDO"

Durante la entrevista que ha tenido lugar este lunes en el Kursaal para presentar 'Amama', Altuna ha señalado que "ha cambiado la forma de estar en la vida" y, por ello, "el caserío tal y como ha sido durante siglos no tiene sentido".

El actor Kándido Uranga da vida a Tomás, un hombre totalmente absorbido por el caserío, donde encuentra "protección y espiritualidad", para quien no existe nada más allá. Según ha recalcado, este es un retrato real y, "aunque parezca mentira, existe gente así". Su hija, Amaia, mantiene una "actitud de ruptura" porque cree que "es un sinsentido vivir así".

"Es una lucha real que se está dando, es dramático para mí, dejar de trabajar la tierra es como dejar de ser nosotros, pierdes muchas cosas", ha lamentado el director.

Para Uranga, 'Amama' va más allá de una reflexión sobre el caserío y la tradición. "Es una elegía y un canto al amor, se desprende a raudales por todos los lados, más allá de los reproches y las discusiones. Todos los conflictos están basados en ese sentimiento profundo que sale ganando y que es el verdadero motor de la vida", ha dicho.

La película se titula 'Amama' (abuela, en euskera) y Amparo Badiola ha sido la encargada de prestar su rostro para dar vida la matriarca, un papel importante y central en la película, testigo del paso del tiempo, lleno de silencios y a la vez de mensajes. Altuna ha señalado que ha pintado a la amama que ha conocido, "que ha estado ahí y siempre callada". Por ello, las palabras "innecesarias" desaparecen y las miradas cuentan la historia, según ha añadido.

La mujer que encarna este papel es Amparo Badiola, a quien el director encontró en una cafetería y que no tiene ninguna experiencia en el cine. "Buscaba una mujer elegante y una mirada transparente. Parecía que había estado toda la vida haciendo cine, se adaptó muy bien a las circunstancias del rodaje. Es hermosa, poderosa, fuerte, bonita y muy obediente", ha agregado.

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