El director alemán Wolfgang Becker ofrece una versión alternativa de la reunificación en 'Good Bye, Lenin!'

Europa Press Cultura
Actualizado: jueves, 6 noviembre 2003 17:22

MADRID 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El director alemán Wolfgang Becker ofrece una versión alternativa de la reunificación en 'Good Bye, Lenin!', filme que ganó en la pasada edición del Festival de Berlín el Premio Ángel Azul a la Mejor Película Europea. Daniel Brühl, Katrin Sass, Chulpan Khamatova y Maria Simon protagonizan la cinta más taquillera de la historia de Alemania, que está siendo todo un éxito en países como Francia, Inglaterra o Italia, y que llegará este viernes, día 7, a los cines españoles.

'Good Bye, Lenin!', que ha participado en el Festival de Valladolid, arranca en octubre de 1989, cuando la madre de Alex (Khamatova), una mujer orgullosa de sus ideas socialistas en la Alemania Oriental, entra en coma. Alex (Brühl) se ve envuelto en una complicada situación cuando su madre despierta de repente ocho meses después, ya que ninguna cosa podría afectarle tanto como la caída del Muro de Berlín y el triunfo del capitalismo.

Para salvar a su madre, Alex convierte el apartamento familiar en una isla anclada en el pasado, una especie de museo del socialismo en el que su madre vive cómodamente creyendo que nada ha cambiado. Lo que empieza como una pequeña mentira piadosa se convierte en una gran estafa cuando la hermana de Alex y algunos vecinos se encargan de mantener la farsa para que la madre de Alex siga creyendo que al final ¡Lenin venció!.

"La Alemania del Oeste entró muy rápido en la Alemania del Este, arrollando todo e imponiendo un sistema, lo que hizo que algunas personas se sintieran aturdidas", explicó ayer en rueda de prensa Becker, quien tardó un año y medio en dar forma al guión de este filme, que ha tenido siete versiones, junto a Bern Lightenberg.

En esta misma línea, este realizador quiso dejar claro que su intención no era utilizar a los protagonistas de 'Good Bye, Lenin!' para expresar sus opinión sobre la reunificación de Alemania, sino que a él le interesaba más "crear personajes verdaderos y cálidos, en los que quedase reflejada su calidad humana". "Alex cambia las cosas en el entorno familiar, y ahí es donde sí se puede crear un mundo nuevo", añadió.

PARALELISMO CON 'DOCTOR ZHIVAGO'

Becker también realizó un paralelismo entre 'Doctor Zhivago' y su nuevo largometraje, asegurando que los dos protagonistas de las cintas "son zarandeados de un lado a otro, y lo que al final funciona es el amor, que es lo que pasa en muchos de estos sistemas políticos". "El principio del amor sí que puede cambiar las cosas", reiteró un realizador que nació en la Alemania Oeste y que en 1974 se trasladó a Berlín.

Por otra parte, el director de 'Good Bye, Lenin!' indicó que este filme, que lleva 39 semanas en pantalla, ha sido visto en Alemania por 6.500.000 espectadores. "La acogida ha sido positiva y ha gustado el tono de tragicomedia", subrayó Becker, quien también apuntó que las dos Alemanias la han visto de forma distinta. "En el Este ha habido un reconocimiento y una identificación más emotiva, a la vez que cierta tristeza", aclaró.

"Imaginaros que fuerais a comprar y todas las marcas de nuestra vida hubiesen desaparecido y se hubiesen sustituido por otras. Y después de 12 años, en una película, vuelvan a aparecer los viejos productos, la música, los programas de televisión. Eso conmueve y provoca sentimientos. Es lo mismo que cuando te comes un caramelo de la infancia y se te abre todo un mundo", prosiguió Becker.

En cuanto a la elección de Daniel Brühl --hijo de una zaragozana, y que no pudo estar presente en la rueda de prensa al encontrarse rodando en Inglaterra--, este director explicó que se debe a "enseguida te crees lo que hace porque tiene la convicción y la calidez necesaria para que puedas pensar que haga toda eso por su madre".

Finalmente, Becker explicó que encargo la música de 'Good Bye, Lenin!' a Yann Tiersen, responsable de la música de 'Amèlie', porque este compositor "expresa la belleza de la tristeza", y él quería "una música melancólica, pero no depresiva".

Contenido patrocinado