MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El largometraje documental 'La muerte de nadie', dirigido por Joan Dolc, reconstruye la biografía de Heinz Ches, un polaco apátrida ejecutado en Tarragona el 2 de marzo de 1974, el mismo día, y casi a la misma hora, que el verdugo acabó con la vida del anarquista catalán Salvador Puig Antich en la prisión de Barcelona. La cinta, que se estrena este viernes, día 18, demuestra que Ches no era polaco ni había nacido en 1939 y que sí tenía familia, porque el hombre que murió en Tarragona en 1974 se llamaba Georg Michael Welzel y había nacido en la República Democrática Alemana en 1944.
"El régimen franquista lo ejecutó porque no era nadie, y como nadie estaba pasando a la historia Heinz Ches", explicó en rueda de prensa Joan Dolc, el director de un documental que se centra en la última vez que el garrote vil funcionó en España, donde el caso Ches ha sido uno de los grandes misterios de la historia judicial y política.
"Los que lo mataron sabían su verdadera identidad", prosiguió Dolc, a quien la sospecha de que la identidad que se hizo pública de quien fue ejecutado junto a Puig Antich era falsa le llevó a dirigir 'La muerte de nadie', documental que dedicó "a todos aquellos que con sus testimonios lo han hecho posible y también a los que, treinta años después, siguen callando". "Estos últimos, han demostrado que a menudo el silencio es más elocuente que las palabras",añadió este realizador.
Antes de 'La muerte de nadie', producido por Malvarrosa Media, con la colaboración de TV-3 y TVE --cuyos responsables están en conversaciones con varias cadenas alemanas--, lo que se sabía de Ches era que llegó a España clandestinamente en noviembre de 1972 y en diciembre hirió de un disparo a un guardia civil en el puerto de Barcelona. Una semana después asesinó a otro miembro de la Benemérita en un camping de Tarragona.
DATOS OSCUROS
Sentenciado a muerte en julio de 1973, en marzo de 1974 se le aplicó el garrote vil en la cárcel de Tarragona. Ningún amigo o familiar se interesó por él durante el juicio y a su ejecución sólo asistieron los que estaban obligados a hacerlo por razones de su cargo. Así, a diferencia de lo que ocurrió con Puig Antich, que se convirtió en un símbolo de la lucha antifranquista, la historia de Ches pasó al olvido.
Tras cuatro años de investigación y dos de rodaje, 'La muerte de nadie' sigue la pista de este personaje desde su país natal, Alemania, hasta sus últimos días en Barcelona. La historia oficial dice que cometió su primer delito cuando llevaba un mes en España, aunque cuando fue detenido llevaba en un pasaporte alemán que registraba que había llegado a Barcelona un día antes del ataque. El segundo delito del que se le acusó también fue extraño.
Dolc deja preguntas en el aire sobre todos estos asuntos, porque ha hecho una película "con convicción", según sus propias palabras.
"No hemos hecho otro juicio, sino que hemos narrado una fábula sobre la indefensión del individuo frente a los abusos del poder. Despertar la memoria dormida ha sido nuestro propósito con este documental de investigación que deja muchos datos fuera porque la investigación es infinita y para el que nos quedamos sin financiación, pero seguimos porque para nosotros era un compromiso moral", señaló.
REMOVER EL PASADO
Dolc también contó que la mayoría de las personas que estuvieron en el juicio y en la ejecución "se han negado a colaborar, algunos porque se sienten culpables y otros porque están avergonzados". "Es más, algunos han tenido problemas psicológicos y otros testigos hicieron un pacto de silencio. Ante tantas negativas, pensamos que algo hemos removido", prosiguió este director, que en la presentación del filme estuvo acompañado por Juan Echanove, que ejerce de narrador, y parte de la familia de Ches, su compañera sentimental y dos de sus tres hijos.
"Cuando ocurrieron los hechos, yo tenía doce años. Mis resonancias sobre este caso era 'La torna', obra que recreaba los últimos días de Ches y su ejecución, que le costó la cárcel y el exilio a Albert Boadella. Cuando Joan me mandó el guión, me di cuenta de la utilización descarada y despiadada que se había hecho de la ejecución de un individuo para justificar el entramado de un régimen. Además, siempre está bien echar un vistazo a la historia para que no se vuelva a repetir", manifestó Echanove.
Finalmente, Michael Shilling, hijo de Ches, que sólo conocía la versión oficial, que aseguraba que a su padre le fusilaron en la frontera, afirmó que ha sido "muy duro" saber lo qué ocurrió realmente. "Este documental me ha ayudado a descubrir muchas cosas sobre él y también a saber más sobre esta parte de la historia de España que tanto nos afectó", concluyó.