MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Festival TCM inaugura su primera edición esta semana con el estreno del documental 'Nostromo. El sueño imposible de David Lean', en el que su director, Pedro González Bermúdez, recuerda el último proyecto que trató de sacar adelante el cineasta británico, autor de cintas como 'Lawrence de Arabia', 'Doctor Zhivago' o 'El puente sobre el río Kwai'.
Según ha explicado este martes 29 de noviembre durante la rueda de prensa de presentación, este documental, una producción propia de TCM que se podrá ver en el canal el sábado 2 de diciembre, funciona como un "descubrimiento" de un episodio de la historia del cine, en el que David Lean (Croydon, Reino Unido, 1909-Londres, 1991) trabajó durante los seis últimos años de su vida para sacar adelante la adaptación de la novela homónima de Joseph Conrad.
Testimonios de personas cercanas al cineasta, como los de su viuda, Sandra Lean, el actor Georges Corraface o el profesor británico Robert Hampson, presidente de la Joseph Conrad Society, y material facilitado por la Fundación David Lean componen este documental.
El escenario de esta película épica iba a ser Almería, un paisaje que sustituyó a México, y el actor Georges Corraface fue la apuesta personal de Lean desde el principio, hasta que las presiones de los productores le obligaron a cambiar de intérprete para el papel principal. A esto se sumó la exigencia de altas primas por parte de las compañías de seguros para cubrir el rodaje de un director de 81 años.
Tal y como narra este documental, estos fueron algunos de los obstáculos que el director se encontró en el camino para realizar su proyecto, con el que aspiraba a firmar una obra maestra a la altura de sus grandes títulos, y cuyo rodaje se anunció finalmente a principios de 1991. Sin embargo, después de la ansiada noticia, Lean fue diagnosticado de cáncer y murió en abril de ese mismo año.
El actor Georges Corraface, presente en la rueda de prensa, ha señalado que "los héroes de David Lean eran personajes "obsesionados" y eran "víctimas de su propia visión, con el deseo de "vivir más allá de su vida y existir en otro plano". Según ha indicado, aunque el director era "muy diferente" de los héroes que retrató, se parecía a sus personajes en su incapacidad para ver que "la industria estaba cambiando". "Era eso lo que le había roto, pero fue una lucha muy bella", ha dicho el actor.
"OBSESIONADO POR EL CINE"
Corraface estuvo varios años preparandose para un proyecto del que en el último momento tuvo que apartarse, y por tanto conoció las dos versiones del guion que tuvo que la película. La primera de ellas era fiel a la obra de Conrad y a sus principales episodios. Cuando Lean decidió cambiar de guionista, el texto se convirtió en algo "elíptico" y echó de menos "grandes escenas", algo "decepcionante" para Corraface.
Entonces, en una reunión con el director y el guionista, Corraface recibió una "clase magistral" porque entendió que las ausencias dotaban de "más dinamismo" a la película y los episodios ausentes "cobraban vida en la imaginación del espectador". "Estaba más dirigido a la imagen que a lo literario", ha explicado.
Corraface (París, 1952) ha definido a David Lean como un hombre "apasionado por el cine" y "aburrido del día a día de la vida". Como ejemplo, ha recordado el momento en el que conoció al director, un encuentro cordial en su casa, donde tomaron un té. Después, empezaron a preparar la prueba de cámara y fue allí donde el actor descubrió a otra persona.
"David Lean duplicó su tamaño, repiró hondo, se emocionó y vibraba. Era otro hombre, diferente al que conocí", ha señalado el intérprete, quien recuerdao que el cineasta "no improvisaba" y "siempre esperaba la combinación de los elementos perfectos". "Manipulaba todo lo que había a su alrededor para adaptarlo a su película", ha resaltado.
En este documental se recogen algunos testimonios del propio director con los que pide compromiso y atrevimiento a los productores, especialmente para los nuevos cineastas, unas palabras que tienen relevancia en su boca porque, según ha indicado Corraface, sus películas estaban destinadas al "gran público" pero entran en la categoría de lo que hoy se conoce como "cine de autor". "No volverá a existir un director como él", ha subrayado.