"Ganarse al público con la animación es una batalla campal", confiesan los animadores de 'WALL-E'

Actualizado 30/07/2008 22:42:52 CET
EP

MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

La animación todavía es un género poco valorado por el público en general. Esta es una de las conclusiones a las que llegaron Carlos Baena, Enrique Vila y Rodrigo Blaas, los tres animadores españoles que participan de 'WALL-E'. "Es una batalla campal ganar al público", confesó Baena. El trío presentó la película, que se estrena el 6 de agosto, hoy en Madrid.

A pesar de incuestionables éxitos taquilleros del estudio como 'Ratatouille', 'Buscando a Nemo' y 'Monstruos S.A', hay quien considere la animación un género "menor". "El medio de la animación es tan potente como cualquier otro y puede aportar muchas cosas nuevas, además de estimular evoluciones en el cine", defendió Rodrigo Blaas.

'WALL-E', la novena película de Disney y Pixar Animation Studios, tiene todos los requisitos para seguir el mismo camino de éxito de sus antecesoras, debido a las excelentes críticas en el exterior. Y aún cuenta con un diferencial: Está siendo vista como un hito en la historia de la animación a la raíz de una serie de factores novedosos. La manera cómo es contada la trama y el fuerte mensaje ecológico que participa de toda la historia son alguno de ellos.

COLECCIONADOR DE BASURA

Ambientada en un futuro no muy lejano, la obra cuenta la historia de WALL-E (abreviatura para 'Waste Allocation Load Lifter Earth-Class'), un robot que lleva cientos de años programado para limpiar la Tierra, compactando la basura dejada por los seres humanos que abandonaron el planeta para vivir en la gigantesca y lujosa nave-crucero espacial 'Axioma'.

Sin embargo, tras 700 años de soledad (los humanos se olvidaron de apagar únicamente a WALL-E), el robot ha desarrollado una personalidad. Contando con la única compañía de una cucaracha, WALL-E llena todos los días cubos de basura, desactivando artefactos y reuniendo toda suerte de objetos (como un cubo de Rubik, una bombilla, una cuchara dentada) para almacenar en el camión que llama de hogar. Toda su rutina de coleccionador solitario cambia con la llegada de EVA, un moderno robot enviado para una misión secreta, que se va a convertir en el objeto de pasión del anticuado WALL-E.

CASI 45 MINUTOS SIN DIÁLOGOS

Además del mensaje ecológico implícito en la historia (que muestra un planeta Tierra totalmente devastado, infértil, asombrado por tormentas causadas por la polución), 'WALL-E' cuenta con innovaciones en el guión. Empieza de una manera arriesgada, con cerca de 45 minutos de escenas prácticamente sin diálogos. "No veíamos esta opción como un riesgo. Es importante salir de la zona de confort' en que se encuentran las animaciones actuales y que la gente salga recompensada por ver algo distinto a lo que estamos acostumbrados", explicó Vila, especialista en efectos de fuego, nubes, polvo y colisiones.

Además, los tres animadores estaban de acuerdo que escenas sin diálogos son un desafío aún más grande para los creadores. "Teníamos que buscar humanidad en los robots", contó Blaas, "pero sin olvidar que son máquinas", completó Vila. "Lo difícil es crear la interpretación y convencer que es verdadera. Es muy diferente animar y hacer parecer que está vivo", añadió Baena. Películas mudas de Charles Chaplin y clásicos de la ciencia-ficción como 'La guerra de las Galaxias' sirvieron de inspiración a los creadores.

CUATRO AÑOS DE PRODUCCIÓN

Mientras Vila se encargó de los efectos relacionados con fenómenos naturales, Baena y Blaas eran responsables de crear el lenguaje corporal de los personajes "a partir de un modelo dibujado en 3D", contó Blaas. Vila explicó que el número de animadores va creciendo a la medida que el proyecto se desarrolla, empezando con algunas decenas de profesionales como ellos y llegando hasta a 300, con tareas tan distintas como diseño, creación de efectos e iluminación. "Es el número normal para una producción de este tipo", aseguró.

Desde los primeros pasos en el 'storyboard' hasta la proyección final se pasaron cerca de cuatro años, aunque el argumento inicial había nacido en 1994 a partir de una comida entre los pioneros de Pixar Stanton, John Lasseter, Peter Docter, Joe Ranft y el director y co-guinonista de 'WALL-E', Andrew Stanton. "En la época la preocupación con la ecología no estaba tan en boga como ahora", recordó Blaas.

Para la preparación del trabajo, el equipo de animación visitó plantas de reciclado para observar los gigantescos trituradores de basura y otros tipos de máquinas. Los realizadores y el equipo de animación se reunieron con técnicos que diseñaban robots de verdad, visitaron científicos de la NASA y consultaron psicólogos para después crear un catálogo de robots y más de 10.000 humanos para poblar la nave 'Axioma'.

PETER GABRIEL Y ROGER DEAKINS

Peter Gabriel participa en la banda sonora de 'WALL-E' con el tema 'Down to earth'. El disco, que está a la venta desde ayer, contiene, además, música original de Thomas Newman (ocho veces candidato al Oscar de Hollywood y compositor de bandas sonoras como 'Buscando a Nemo' o 'American Beauty').

El director de fotografía Roger Deakins (colaborador habitual de los hermanos Coen y responsable por filmes como 'No es país para viejos' y 'Fargo'), seis veces nominado al Oscar, prestó asesoría al equipo de 'WALL-E' en aspectos de iluminación y cámara. Otros dos conocidos profesionales del cine también dejaron su huella en la animación: El seis veces ganador del Oscar Dennis Muren (llamado "mago" de los efectos visuales de 'Indiana Jones', 'Guerra de las Galáxias' y 'Jurassic Park') y el diseñador de sonido Ben Burtt, reconocido por sus trabajos en 'E.T.' y 'Guerra de las Galaxias'.

SIN JERARQUÍA

Los tres animadores españoles de 'WALL-E' revelaron también que el proceso de creación en Pixar es "muy abierto a comentarios". "Tenemos un contacto directo con el director unas tres o cuatro veces por semana. Él enseña el plan y todos hacen comentarios constructivos", reveló Blaas. "Somos todos iguales, no hay una jerarquía fuerte", añadió Vila.

Definido por sus productores como una "mezcla de géneros" que incluye la comedia romántica y la ciencia-ficción, 'WALL-E' quiere ser recordado también por "su amable y constructivo mensaje ecológico", dijo Vila. "Es una crítica constructiva de cómo podrá ser el futuro", concluyó Blaas.

Sensacine