Publicado 30/04/2015 18:48

El georgiano Zaza Urushadze estrena en España el relato antibelicista 'Mandarinas'

Mandarinas
KARMA FILMS

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El cineasta georgiano Zaza Urushadze ha conseguido un hito para su país: dirigir 'Mandarinas', la primera película báltica que ha consiguido llegar a la recta final de los Oscar de Hollywood, en la categoría de mejor película extranjera.

Según ha explicado, durante una entrevista concedida a Europa Press, este largometraje, que se estrena este jueves en los cines de España, es un relato "antibelicista" con el que Urushadze plantea una gran paradoja: los sentimientos que aparecen cuando dos enemigos se encuentran bajo un mismo techo.

La cinta se centra en la historia de dos granjeros que viven en Georgia en 1992, en pleno conflicto de Absajia. Aunque deciden mantenerse al margen del conflicto, pronto encuentran a soldados chechenos y georgianos heridos cerca de sus tierras. Ivo, uno de los granjeros, decide acogerlos en su casa y curarles las heridas tanto física como emocionalmente.

El director, que firma su tercera película tras realizar 'Sami Sakhli' (2008) y 'Ak Tendeba' (1998), ha señalado que esta cinta va "más allá de un conflicto local" para tratar de aportar una imagen "más universal" y entender a través de esta historia otras historias de la guerra.

Su principal idea fue "inculcar los criterios morales del ser humano", tales como "solidaridad, tolerancia o respeto", lo que contrasta con las situaciones más difíciles, que se convierten en aquellas en las que más agresión puede crearse. "Los humanos tienen la opción de basarse en la moraleja, la escasez de estos valores humanos es el motivo de ejercer la guerra", ha dicho.

HERIDAS ABIERTAS

Para el director, esta y otras guerras son todas "absurdas" y no tienen "ningún sentido", una opinión que se manifiesta en esta película en la relación entre los dos enemigos que se encuentran debajo de un "mismo techo", a su juicio "la clave de la película".

Aunque el fondo de esta película se ha creado después, tal y como afirma, el contexto en el que se desarrolla aún mantiene "heridas abiertas", a pesar de haber transcurrido más de dos décadas desde el conflicto.

Urushadze ha destacado que fue una situación "muy dolorosa" para Georgia, donde aún hay 300.000 personas refugiadas que se han visto obligadas a abandonar sus casas y sus bienes.

En concreto, según datos oficiales, actualmente el 20 por ciento del territorio de Georgia está ocupado y entre 1990 y 2008, alrededor de 500.000 ciudadanos se convirtieron en personas internamente desplazadas.

"Georgia nunca aceptará la pérdida de territorio, especialmente siendo país tan pequeño. Es muy doloroso cuando un país muy grande viene y te quita el territorio más bonito de tu país", ha lamentado el director.

No obstante, Urushadze ha precisado que aunque para algunos georgianos sienten emociones negativas acerca de la guerra, 'Mandarinas' trata de mirar la guerra desde otra perpectiva y concentra su mirada en la convivencia y el respeto, y no tanto en la guerra.

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