MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -
El director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Fernando Lara, afirma que si la Ley del Cine no llega al Congreso en mayo "será muy difícil" que se apruebe en esta Legislatura. El responsable del ICAA reconoce que durante las negociaciones de la futura normativa se ha sentido "escasamente respaldado" por aquellos sectores que más se podían beneficiar, además de criticar la "campaña hostil" que el Ministerio de Cultura ha sufrido en algunos medios de comunicación.
Lara, en una entrevista concedida al número 1 de la revista 'Cahiers du cinéma. España', que recoge Europa Press, explica que tanto desde el Departamento que dirige Carmen Calvo como desde el Gobierno se ha hablado "con todos los sectores" y se han realizado "todas las gestiones con otros Ministerios".
Pero, ahora "la pelota está en el tejado del Gobierno", que es el que "debe decidir cuál es el trámite que va a dar a la Ley". "Los plazos son muy justos y no se puede saber con exactitud la duración del debate parlamentario. Con estas cautelas, si el proyecto no entra en el Parlamento a lo largo del mes de mayo, será muy difícil que pueda aprobarse dentro de esta Legislatura", afirma.
EL "PODER" DE LAS PRIVADAS
Según Lara, "es muy difícil" llegar a un consenso con alguien que no quiere o cuando hay intereses "difícilmente conciliables, cuando no opuestos". "Mi teoría es que las televisiones privadas tienen mucho poder que no deberían tener. Su peso es muy fuerte en los medios de comunicación", afirma Lara, reconociendo haberse sentido "escasamente respaldado" por aquellos sectores que más se podían beneficiar de esta Ley. "Y no estoy hablando de los productores", puntualiza.
Reconociendo que el Borrador puede tener "unos artículos más acertados que otros", Lara se pregunta si lo que las televisiones o los exhibidores quieren con su oposición a la normativa es que sólo exista una oferta cinematográfica nacional de 20 filmes "amparada por las televisiones privadas, al gusto de las televisiones y exhibidas en unas salas en las que el resto es únicamente cine norteamericano".
Lara pone de ejemplo el caso de Italia, cuando Berlusconi redujo las ayudas al cine. "Eso dejó a la producción de su país en manos de las televisiones privadas con los resultados culturales que todos sabemos", recuerda, precisando que una oferta plural contempla que una cinematografía también tenga otras producciones como en el caso de 'AzulOscuroCasiNegro', 'La noche de los girasoles' o 'Lo que sé de Lola'.
EXHIBIDORES
En cuanto a las reivindicaciones de los exhibidores, Lara afirma que en el Ministerio "no se pueden aceptar", porque la cuota de pantalla es "un mecanismo absolutamente necesario para la defensa de la exhibición del cine español"; no se puede bajar el porcentaje que les aplican las multinacionales; ni establecer "un calendario de ventanas muy estricto para que las películas no puedan pasar a DVD de alquiler hasta los seis meses, a la televisión de pago a los nueve y a la televisión en abierto a los dos años".
Lara, que no cree que la Ley sea "continuista", concluye que en la raíz de la normativa se halla "la defensa de la diversidad cultural" en las salas y el "fortalecimiento del cine de autor en sus vertientes más variadas".