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Jon M. Chu: "Espero que 'Wicked 2' nos dé valor para expresar nuestra opinión, ahora estamos escribiendo la historia" - EUROPA PRESS
MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
Este viernes 21 de noviembre llega a los cines 'Wicked: Parte II', el filme que, de nuevo protagonizado por Cynthia Erivo y Ariana Grande, completa la adaptación del exitoso musical de Broadway creado por Winnie Holzman. Y además de repetir el éxito de la primera entrega, que arrasó el pasado año con más de 750 millones de dólares en taquilla, su director, Jon M. Chu, espera que el público sepa "encontrar la verdad" que se esconde tras esta precuela de 'El mago de Oz' y que su imperecedero mensaje de "valentía y coraje" cale en la audiencia.
"Espero que les dé a las personas el valor para expresar su opinión, porque ahora estamos escribiendo la historia", afirma Chu en una entrevista concedida a Europa Press en la que asegura que la de 'Wicked' "es una historia muy relevante para decir que ha llegado el momento". "No sé en quién nos hemos convertido y no pretendemos decir en quién deberíamos convertirnos. Nos toca decidir, pero los únicos que deciden son los que se atreven a alzar la voz", insiste con combativo entusiasmo.
Y aunque el director rehúye establecer cualquier tipo de paralelismo directo con la situación política actual, tanto en Estados Unidos como a nivel global, lo cierto es que la secuela de 'Wicked', más madura y contundente que su predecesora, aborda temas tan relevantes a día de hoy como la desinformación institucionalizada, las 'fake news' o las crisis de los desplazados y refugiados.
"Aunque no tenga nada que ver con la política actual, sí tiene que ver con cómo nos convertimos en quienes queremos ser", argumenta el realizador estadounidense, que insiste en reivindicar la total vigencia de los mensajes "profundos y valientes" que lanza este fastuoso y colorido musical sobre brujas empoderadas, hadas prefabricadas, animales parlantes y magos manipuladores.
En este último punto, Chu tira de una cita del propio Oz, que vuelve a estar encarnado por el siempre singular Jeff Goldblum: "El mago dice: 'La verdad no es cuestión de hechos ni de razón, sino de consenso'. Son palabras profundas que no fueron escritas en los últimos cinco, ni en los últimos diez años... Se escribieron hace veinte años".
Y es que, como la de 'El mago de Oz' o tantos otros cuentos clásicos, "las historias más poderosas son las que son atemporales y, a la vez, oportunas". Relatos que, explica el realizador, a pesar del paso de las décadas conservan intacta su capacidad para explorar "el ciclo humano" y mostrar "lo buenos e inspiradores que podemos ser, pero también lo malvados y perversos".
SIN MIEDO A LA CENSURA NI A LOS 'HATERS'
Interrogado sobre la censura que el primer filme sufrió en algunos países, y las fuertes críticas por parte de los sectores más conservadores, que tacharon el filme de panfleto 'woke', el director de 'Crazy Rich Asians' o 'En un barrio de Nueva York' confía en que el poder del cine, y de los cuentos, es mayor que cualquier tipo de etiqueta, censura o marabunta de 'haters'.
"Creo que lo grandioso del cine y de los cuentos de hadas es que no se pueden borrar. Miles de personas los crearon. Existen, están ahí fuera. Y creo que la gente los encontrará y el público descubrirá las verdades entre la ficción", argumenta Chu. "Me encanta que el cine sea un medio tan poderoso que pueda resistir tantas cosas. Y eso es solo una parte de lo que tiene que suceder para que podamos definir el tipo de humanidad que queremos en todo el mundo", dice con seguridad.
En relación con esto último, preguntas de tanto calado como "en quién nos convertiríamos en esta nueva era tras el confinamiento por el COVID, después de que las normas parecieran haberse esfumado" o "cómo íbamos a construir este nuevo mundo", son solo algunas que el director espera sobrevuelen el patio de butacas durante, o incluso horas y días después, de ver 'Wicked: Parte II'.
Y sin pretender nunca ofrecer respuestas tajantes ni moralinas, Chu sí que reitera su mensaje claro y diáfano. Un mensaje en el que, como en la historia de amistad de Elphaba y Glinda, el coraje está en el centro. "La valentía no caduca. Y si en algún momento no tuviste el valor de alzar la voz, no pasa nada, aún hay un mañana", concluye esperanzado.