La película sobre Ciria se estrenará en 2013 en el MoMA de Nueva York

José Manuel Ciria y Artur Balder
JAVIER TOMÁS MARÍN / MEATPACKING PRODUCTIONS
Actualizado 02/10/2011 16:13:47 CET

MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

"Estamos trabajando para que ello sea posible, pero parece seguro que el documental se estrenará allí, en el MoMA". Así lo ha declarado a Europa Press Julio Barrios, el productor español, en relación al documental sobre José Manuel Ciria, artista afincado en Manhattan desde el año 2004, y que hace unas semanas inauguró una retrospectiva en el IVAM de Valencia.

La producción está abarcando ciudades tan dispares como Nueva York, Amarillo (Texas), Oporto, Toronto, Valencia o Madrid. La base ha sido el estudio neoyorkino que el artista habita en el West Village donde, hace un año, el artista y el cineasta alicantino y director de la cinta, Artur Balder, se conocieron por casualidad en una fiesta privada que se ofrecía en el estudio.

"Cuando José Manuel, cuya obra ya conocía desde España, me entregó una tarjeta en la que ponía 'Ciria (pronounced Thiria)' me di cuenta de que detrás de esa perseverancia, el deseo de ser entendido a cualquier precio, había una voluntad con la que congeniaría de manera inmediata. Y nos hicimos amigos", relata.

Fruto de esta amistad fue el proyecto de una película documental en la que han participado más de una veintena de entrevistados. Entre ellos, Donald Kuspit, una leyenda entre los críticos norteamericanos más influyentes de las últimas décadas, es uno de los entrevistados en el documental, que también aborda cuestiones profundas relativas al arte. Junto a él, David Anfam, el mayor experto del mundo en arte abstracto, también se encuentra entre los entrevistados, así como el crítico y profesor de la Universidad de Nueva York, Robert Morgan.

Entre los coleccionistas presentes en la cinta destacan los españoles Mario Legorburu, María López Marco, Fernando Gallego, Consuelo Ciscar, directora del IVAM, el portugués Agostinho Cordeiro, el canadiense Christopher Cutts o la norteamericana Carole Newhouse.

El productor alemán Marcus W. Stroh añade: "La obra de este autor español es impactante, de una grandeza y profundidad sobrecogedoras. Es uno de los grandes del siglo XX, y está infravalorado, y por eso creo que nuestra película y su posterior estreno en el MoMA de Nueva York, así como su distribución a canales de televisión, marcará un antes y un después en el reconocimiento de este artista español, que junto a Miquel Barceló, es uno de los más queridos por el coleccionismo alemán".

También se encuentra el director comercial de la galería Gagossian, la más importante del mundo en estos momentos con cinco filiales repartidas en Asia, Europa y Estados Unidos. George Armaos ahonda en la situación del arte español respecto al mercado internacional durante las últimas décadas, y cómo la crisis de los países periféricos europeos está afectando a la cotización de sus artistas.

LITERATURA Y CINE

Artur Balder, cuya obra literaria 'La Piedra del Monarca' ha sido recuperada recientemente por Random House Mondadori, es el documentalista que sacó a la luz la historia perdida del barrio español de Manhattan, Little Spain.

"No encuentro una barrera definida entre la literatura y el cine, creo que son dos medios que, en esencia, se alimentan el uno del otro. La diferencia está en la técnica, pero por lo demás no encuentro diferencias. Cuando escribí 'La Piedra del Monarca' o 'El Evangelio de la Espada' trabajaba con imágenes, del mismo modo que cuando sacaba el guión general de 'Little Spain' o 'Ciria'. Siempre subyace una intención verbal que antecede o provoca la imagen".

"En el fondo, el viaje creativo y existencial de un artista como Ciria me recuerda a la epopeya de Zardoz, de John Boorman. Creo que se trata de una exploración de las relaciones entre un individuo y el inconsciente colectivo. Hay algo explosivo en la naturaleza del artista mesiánico, una chispa incendiaria que se convierte en la piedra de toque de su época. Mi objetivo es lograr sacar a la luz el misterio del arte, más allá de las conversaciones filmadas, lo que subyace bajo el aspecto de lo cotidiano. Si lograse mostrar ese fondo intemporal al menos durante cinco segundos, habría logrado mi objetivo como cineasta", apunta.

Respecto al estreno en el MoMA, Balder reconoce: "El estreno en el MoMA impone una presión abrumadora al proyecto, pero en el fondo lo importante es permanecer fieles al objetivo artístico inicial".

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