Sara Karloff, la hija del mítico Frankenstein, visita el Festival de Cine Fantástico de San Sebastián

Europa Press Cultura
Actualizado: jueves, 2 noviembre 2000 15:19

SAN SEBASTIAN, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Sara Karloff, la hija del mítico Frankenstein Boris Karloff, afirmó

ayer en San Sebastián que su padre "era absolutamente la antítesis de

lo que fueron sus papeles". Así, lo definió como un hombre "que

hablaba muy bajito, gentil, modesto, cariñoso y preocupado por los

demás" y, rebobinando en su memoria, bromeó asegurando que "nunca"

fue a casa vestido de Frankenstein para darle un susto ni le leyó

cuentos antes de irse a la cama vestido de momia.

La hija del "monstruo" cinematográfico viajó a la capital

guipuzcoana con motivo del homenaje que la XI Semana de Cine

Fantástico y de Terror de San Sebastián rinde a la Universal,

productora que le catapultó a la fama con el papel de Frankenstein, a

pesar de que, como recordó Sara Karloff en rueda de prensa, la

película "El Doctor Frankenstein" fue la número 83 de la carrera de

su padre. Una carrera que duró bastantes años debido, en gran parte,

al encasillamiento de Boris Karloff en el género de terror, según

reconoció su hija.

"A mi padre le preguntaban con cierta frecuencia si le molestaba ser

un actor encasillado y él siempre contestaba con un rotundo no,

porque, precisamente, el estar encasillado, suponía que uno podía

trabajar fácilmente hasta el final de su carrera, y trabajar en algo

que le gustaba mucho y por lo que además le pagaban muy bien",

subrayó.

Así, destacó que la carrera de Boris Karloff abarcó los suficientes

años como para ser "plena" y explicó que, durante los años de

decadencia de la Universal, su padre volvió al teatro, donde había

iniciado sus pasos como actor, para, posteriormente, adentrarse en el

mundo de la televisión y la radio. Sara Karloff confesó que no le

gustan las películas de terror y que los gustos de su padre tampoco

estaban "precisamente" por el lado de este género.

En este sentido, manifestó que "a muy pocos actores les gusta verse

a sí mismos en la pantalla", porque "siempre piensan que ojalá

tuviesen otra oportunidad para volver a hacer lo que han hecho de una

forma mejor". En cualquier caso, aseguró que en su padre "esto era

todavía muchísimo más marcado, pues era un hombre muy modesto al que

no le gustaba darse importancia en absoluto y, por eso, no veía sus

propias películas".
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(EUROPA PRESS)

11/02/14-11/00
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