CANNES 20 May. (EUROPA PRESS) -
Un roquero cincuentón, gótico y catatónico. Este es el personaje que encarna Sean Penn en 'This Must Be the Place', una extraña historia que se ha presentado en Cannes y que sigue a la estrella Cheyenne desde una vida de lujo en Irlanda a una caza de un guardia nazi en Estados Unidos.
La película, dirigida por el italiano Paolo Sorrentino, compite en el festival, que intenta volver a la normalidad tras la chocante expulsión del danés Lars Von Trier por sus bromas nazis. Una temática que comparte la cinta presentada.
En ella podemos ver a Penn como nunca antes. Para encarnar a su personaje aparece muy maquillado con una base blanca, pintalabios rojo y delineador de ojos negro. Y con el pelo negro cardado con una estética que irremediablemente recuerda al cantante de The Cure, Robert Smith, o a Ozzy Osbourne.
Haciendo juego con la apariencia poco común están unos andares rebuscados de Penn y una voz estridente y afectada, con la que suelta frases cortas que expresan desilusión con el mundo. Una sensación de desesperación que sólo mejora cuando abandona una tranquila vida doméstica en Dublín con su mujer, interpretada por Frances McDormand, y emprende una cruzada para vengarse del hombre que había humillado a su padre judío en un campo de concentración.
ELOGIOS A SORRENTINO
La aparición de Penn en este particular proyecto es el resultado de una reunión con Sorrentino hace tres años en el mismo Cannes, cuando el ganador de dos Oscar era presidente del jurado y la película 'Il Divo' del director se llevó el premio de los jueces. "Le dije, 'Paolo cuando quieras, donde quieras'", confiesa.
Preguntado sobre por qué asumió el papel de Cheyenne, Penn respondió: "Hay una cierta especie de extravagancia (en las películas de Sorrentino). Hay una percepción del mundo que está bien pero que no había visto articulado como él lo hace".
"Hace películas rápidas sobre gente lenta y películas divertidas sobre gene triste. Tiene una humanidad que hace que merezca la pena ver sus películas. "Para mí es uno de los pocos, poquísimos maestros del cine de hoy en día (...) Él tocaba el piano, yo pasaba las páginas", afirma el actor.
La música desempeña un papel importante en la película, que se titula como una canción de Talking Heads. El cantante del grupo David Byrne actúa en la película y tiene un pequeño papel como él mismo, mientras el viaje de descubrimiento de Cheyenne por América despierta de nuevo su pasión por la profesión que le hizo rico y famoso.
"Creo que el rock and roll tiene un papel muy importante, porque contrarresta lo que creo que se ha convertido en una especie de enfermedad de la sociedad educada", dijo Penn.
El actor aprovechó para apuntar que el tema de la venganza de la película se había visto reflejado recientemente en Estados Unidos, con la muerte de Osama Bin Laden.