Disfrutar de las pequeñas cosas

Europa Press Cultura
Actualizado: lunes, 21 junio 2004 12:38

EUROPA PRESS por Gema F.Rubio

'Diario de una abuela de verano' de Rosa Regás

Rosa Regás deja de lado la ficción para ofrecernos, esta vez, un diario veraniego en el que desnuda sus pensamientos y emociones de la mano de sus catorce nietos en el libro 'Diario de una abuela de verano' (Planeta).

Un libro, quizá "menor" según la autora, pero que refleja sus preocupaciones y anhelos al hilo de las andanzas de sus nietos durante el estío. Así, con la excusa de explicarles a sus nietos los problemas y las injusticias que pueblan el mundo, Regás construye un diario en el que habla de la guerra, el hambre, la muerte, la violencia de género o la ecología.

Regás llevaba más de trece años almacenado las notas para este diario que describe cómo pasa el mes de julio en su casa del Ampurdan junto a sus nietos. De este modo, y con el paisaje de una tranquila casa de campo, rodeada de niños, perros, gallinas e incluso burros, la autora va desgranado actividades, y pensamientos, mientras ve crecer a los niños gracias a los cuales se da cuenta del inevitable paso del tiempo.

Y a medida que avanzan las páginas, esta catalana que se considera "progresista". va contestando a las preguntas de los más pequeños sobre temas como la muerte, la existencia de Dios, el origen de la vida, o el terrorismo.

Para ello, Regás se apoya en cosas nimias para abordar temas trascendentales. Así tras relatar cómo unos peces han muerto en el estanco por el exceso de comida de uno de sus nietos, la autora pasa a contarnos sus ideas sobre la muerte y el "inevitable ciclo de la naturaleza". O partiendo de las peleas de los niños, hace todo un acertado análisis del desarrollo de la violencia en los adultos que comienza en las edades más tempranas y del influjo tan dañino que producen en los más pequeños de la casa, las imágenes violentas de la televisión o de los videojuegos. "El que pega hoy mañana matará", les dice a sus nietos.

Así, al hilo de este análisis, Regás tampoco quiere dejar pasar la oportunidad para hablar de las guerras que asolan el mundo, y en especial, la guerra de Irak y de la muerte del cámara de Tele 5, José Couso. "A veces con el pretexto de defenderse--explica Regás a sus nietos para evitar que se peguen entre ellos-- se dispara con mucha más facilidad y se mata a lo mejor por una cuestión que sin apenas tener importancia se resuelve con un crimen. Ése es el pretexto que han dado los americanos para matar a sangre fría a Couso, el cámara de Tele 5 que fue asesinado en Bagdad por un americano que le disparó desde un tanque".

También la Iglesia y sus "prejuicios racistas" es otro de los temas que se repiten en las páginas de 'Diario de una abuela de verano'. Ella se pregunta por qué se ha humillado a la mujer durante tantos siglos y en tantas religiones, como la judía, o la musulmana. Al mismo tiempo reflexiona sobre la sumisión de la mujer al hombre promulgada por la Iglesia, tan arraigada en España desde hace siglos. Y no contentos con esta sumisión, consideran además que el cuerpo de la mujer es "impuro", señala la autora. Incluso, Regás pone un ejemplo de su propia experiencia con la Iglesia cuando después del parto, le ordenaron que tenía que "purificarse".

Todos estos temas, Regás intenta explicarlos enseñándoles los distintos puntos de vista que tienen las personas sobre cada cosa, aunque asegura que hay preguntas que no tienen respuesta. "¿Cómo les puedo explicar que existen animales de bellota que anteponen sus intereses al dolor o que la gente siga matándose de esta manera?", se pregunta.

Pero lo que el libro de Regás deja traslucir en sus páginas es, sobre todo, el sentido lúdico de la vida,; del disfrute de los sentidos, de las cosas simples, de las charlas eternas de sobremesa o de las conversaciones a la luz de luna con sus hijos y amigos; del sabor de un buen gin-tonic o de los baños nocturnos en las noches de luna llena.

El único punto negativo del libro es ese sabor amargo que refleja la autora, quien sabe que le quedan ya menos años de vida. "La lista de mis muertos es tan larga y ocupa tantas páginas que a veces tengo la impresión de que estoy viviendo en otra vida (...)". "Y no puedo dejar de considerar que hasta que este libro vea la luz, habrá que añadir a la lista más muertos aún. El mío quizá, ¿por qué no?".

Todavía no. Rosa Regás sigue viva y espero que todavía nos deleite con más libros como éste. Un diario que recomiendo sobre todo a las mujeres, madres, hijas y abuelas, para que sientan la calidad de un verano lleno de amor, de esperanza de denuncia, y de planes por venir.

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