'El último Catón', de Matilde Asensi
MADRID, (EUROPA PRESS por Patricia Moreno)
La intriga y el suspense, acompañadas de una gran labor de documentación, se dan de nuevo cita en la tercera novela de Matilde Asensi 'El último Catón' (Plaza y Janés, Barcelona, 2001. Páginas: 496), un periplo a través del tiempo pero desde la época actual que combina a la perfección, la aventura, las referencias históricas y la ficción, siendo capaz de embaucar a cualquier lector.
El viaje que nos propone esta autora valenciana licenciada en periodismo, autora de obras de gran éxito como 'El salón de ámbar' (1999) o 'Iacobus' (2000), nos lleva por siete ciudades- Roma, Antioquía, Rávena, Atenas, Jerusalén, Constantinopla y Alejandría- y por diferentes épocas históricas para descubrir el significado de los extraños tatuajes aparecidos sobre el cadáver de un etíope, siete letras griegas y siete cruces, y tres trozos de madera, sin aparente valor, pero que parecen ser reliquias religiosas de la verdadera cruz de Cristo.
La protagonista y narradora en primera persona de la historia, la hermana Ottavia Salina, paleógrafa de prestigio internacional, acompañada del profesor Farag Boswell, un arqueólogo de Alejandría, con el que existe cierta complicidad, y el capitán de la guardia Suiza vaticana, Kaspar Glauser-Roïts, deberá descubrir quién está detrás de la misteriosa desaparición de las reliquias y juntos vivirán una aventura llena de enigmas, en la que tendrán que pasar diversas pruebas que se corresponden con los siete pecados capitales y en la que un libro, la 'Divina Comedia' de Dante Alighieri, parece tener las claves para su éxito.
Hay que destacar la gran interpretación que la autora hace de este clásico a través de los personajes protagonistas a la que el lector deberá asistir atento para no perderse en un laberinto de datos, fechas y nombres con los que la autora deja constancia de su audacia argumental, su gran capacidad narrativa y su gran conocimiento de la historia.
Asimismo, destaca el empeño de la autora por atrapar en todo momento el interés del lector creando al margen de las investigaciones un halo de misterio en la relación de los tres protagonistas y en sus vidas personales.
Lejos de convertirse en un tratado histórico, el éxito de 'El último Catón' radica en fundir el misterio y la investigación, con una elaborada narración llena de diálogos ágiles y una reflexión de los personajes sobre sus propias vidas que les llevará, como en la aventura que están viviendo, hasta la puerta del Purgatorio, para lograr no sólo el éxito de la misión sino también para analizar su propio mundo emocional y descubrirse a si mismos. ("Es cierto que yo era una monja un tanto atípica por lo excepcional de mi trabajo y por el trato de favor que me dispensaba mi Orden, pero nada de lo que constituía mi vida tendría el menor sentido si lo que era la base y fundamento- mi relación con Dios- no era lo más importante para mí").
Se trata en definitiva de una gran novela que confirma la solidez narrativa de esta autora y con la que afianza su puesto en una novela de suspense anclada en escenarios del pasado.