Carmen Machi protagoniza 'El jardín de los cerezos': "Chéjov era bastante feminista"

El jardín de los cerezos
CDN
Europa Press Cultura
Publicado: miércoles, 6 febrero 2019 15:08

   MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Carmen Machi interpreta a Lyubov Andreyevna en 'El jardín de los cerezos', de Anton Chéjov, del 8 de febrero al 31 de marzo en el Teatro Valle Inclán de Madrid, con versión y dirección de Ernesto Caballero, y acompañada en el reparto por Secun de la Rosa, entre otros.

   "Si algo me gusta de todos los personajes chejovianos es que tienen una capacidad de amar increíble y sobre todo sus mujeres. Yo creo que Chéjov era bastante feminista", ha comentado la actriz en rueda de prensa este miércoles 6 de febrero.

   En este sentido, la actriz opina que "pone en boca y cuerpo" de los personajes "la posibilidad de vivir". "Mi personaje no se entera de nada porque no quiere sufrir. Es una mujer enamorada sin remedio de la vida y para eso hay que desprenderse de un pasado terrible. Pero ella es capaz de seguir sonriendo. Es una mujer muy libre", añade.

   Para la actriz, esta obra "tiene muchas capas" pero es una comedia, a pesar de que ha tenido que partir del drama para realizarla. Algo en lo que ha coincidido otro de sus protagonistas, Secun de la Rosa.

   "Cuando era pequeño y veía las películas en la tele me decían: es de pena. Cuando me leí esta obra pensaba que era de pena, un dramón súper nostálgico. Me ha dado mucha alegría descubrir en este montaje a Ernesto y ver que ha dotado a los personaje de esperanza y los ha sentado en el presente", ha manifestado de la Rosa.

   Por su parte, Caballero ha detallado que ha conservado la traducción original de la obra pero ha variado la puesta en escena además del género de uno de los personajes, "el viejo lacayo", del que ha explicado que no necesitaba a un actor nonagenario, sino a un buen intérprete.

   Además, ha añadido que la obra está cargada de simbolismo, por lo que deja a los espectadores que imaginen. "Es provocadora en este sentido. Obliga a trabajar desde la certeza", apostilla.

   El reparto lo completan Chema Adeva, Nelson Dante, Paco Déniz, Isabel Dimas, Karina Garantivá, Miranda Gas, Carmen Gutiérrez, Isabel Madolell, Tamar Novas y Didier Otaola.

"RETRATO IRÓNICO"

   En 'El jardín de los cerezos", la acción transcurre en la hacienda de Lyubov Andreyevna, una amplia propiedad rural que tiene un huerto de cerezos. La propietaria vuelve a su casa después de una larga estancia en París.

   Su situación económica le lleva a perder la propiedad debido a las deudas que acumula. Lopahim, el hijo de unos siervos, se ha convertido en un adinerado comerciante y aconseja a la familia que transformen el huerto de los cerezos en pequeñas parcelas que podrán comprar las familias para construir su casa de campo.

   Adreyevna y su hermano dejan pasar los días sin tomar una decisión, apegados a sus recuerdos y a su forma de vida. Finalmente Lopahim compra la propiedad, los antiguos propietarios deben abandonarla y lo primero que hace es talar los cerezos.

   "El jardín de los cerezos es el retrato irónico de un declinante grupo social en la Rusia prerrevolucionaria. En sus páginas se hallan condensadas todas las constantes del escritor: el gran caudal poético y dramático que conforman unas criaturas, en ocasiones ridículas e incoherentes, pero que terminan revestidas de grandeza heroica dada su descarnada humanidad", explica Caballero.

   Chéjov comenzó a escribir esta obra en 1902 por encargo del Teatro del Arte y pensando en que lo interpretaría su esposa, la actriz Olga Knipper. Les envió el manuscrito en octubre de 1903 cuando era ya un escritor muy conocido y amigo de Stanislavski.

   "La acción de la pieza se inicia y concluye en el cuarto de los niños, espacio donde se avivan los recuerdos como mágicos sortilegios para ahuyentar al temible devorador, pese a que el destino final de este jardín de la memoria no podrá ser otro que el de su tala definitiva", añade.

   'El jardín de los cerezos' es una producción del Centro Dramático Nacional en la que Caballero se ha "acercado al texto pensando en que lo ha escrito una persona de hoy". "Contiene muchos elementos de distancia irónica, de comicidad, de sátira amable, pero también existe un retrato prodigioso de la vida, con todas sus grandes riquezas y miserias", concluye.

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