Cuadros de estilo picassiano y unos Reyes Magos al ritmo de la tarantela, en el Belén Napolitano del Palacio Real

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Una persona toma fotografías del Belén del Príncipe durante su presentación, en el Palacio Real, a 5 de diciembre de 2023, en Madrid (España). - Marta Fernández Jara - Europa Press
Actualizado: jueves, 7 diciembre 2023 17:45

   El nacimiento, compuesto por 200 piezas, se distribuye esta vez en dos espacios en los salones Génova

   MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El tradicional Belén Napolitano del Palacio Real, que se puede visitar desde este miércoles, 6 de diciembre, incorpora un guiño este año al pintor Pablo Picasso con la presencia de cuadros de estilo picassiano y recuerda a la música tradicional del sur de Nápoles con unos Reyes Magos que avanzan hacia Jesús al ritmo de la tarantela.

   El icónico Belén que empezó a formar el monarca Carlos III como regalo para su hijo, el Príncipe de Asturias y futuro Carlos IV, se ha colocado esta vez dividido en dos grandes espacios en los salones Génova, en lugar de en el Salón de Alabarderos, lo que ayudará a facilitar el flujo de público.

   Compuesto por unas 200 piezas originales y nuevas, repartidas en un total de 60 metros cuadrados, en el decorado se ha mantenido este año el guiño que se hizo en 2022 a la Galería de las Colecciones Reales con un edificio que forma parte de una de las escenas más destacadas del nacimiento de este año, una en alusión al Año Picasso.

   En concreto, se presenta una escena en la que dos comerciantes muestran dos cuadros de estilo picassiano en un intento de venderlos para que formen parte de la galería, según ha explicado a Europa Press el historiador de la institución Miguel Ángel Gacho.

   Esta escena se sitúa en la primera parte del belén, en el que se ambienta la plaza de un pueblo napolitano del siglo XVIII como podrían ser Sorrento o Amalfi "en un día de fiesta y de feria", por lo que se aprecia a comerciantes de productos típicos y vecinos conviviendo, tal y como ha destacado el historiador.

EL DIABLO Y LOS REYES MAGOS

   Ya en la segunda parte, tras pasar un arco en el que cuelgan las figuras de tres ángeles, se puede ver la segunda parte del histórico nacimiento. En esta se encuentra la tradicional y llamativa figura del demonio, que se sitúa en una cueva debajo de un templete.

   Este diablo, típico de lo belenes napolitanos para resaltar "el contraste entre el bien y el mal", aparece este año acompañado por la figura de una mujer que intenta frenar su salida a escobazos, ha detallado Gacho.

   Delante de esta cueva se puede ver la cabalgata de los Reyes Magos avanzando ya hacia el misterio, un camino en el que pasan entre columnatas "que se podrían encontrar en Palmira", acompañados de un carro cargado de regalos y músicos que portan "instrumentos típicamente napolitanos".

   "Son típicos de la música tradicional de Nápoles y el sur de Italia, la tarantela", ha indicado el historiador, quien ha destacado el detalle con el que se están realizados los instrumentos.

   Los animales también resaltan en esta parte del belén, con la presencia de un elefante, "típico regalo del gran turco", o dos bufalas, de las que se obtiene productos napolitanos como la mozzarella.

EL NACIMIENTO, EN EL ZAGUÁN DEL PALACIO

   Tras todo ello se encuentra por fin la escena del nacimiento de Jesús, que esta vez está colocada en medio de un replica del zaguán del Palacio Real en ruinas, según ha detallado Ángel Balado González, jefe del Departamento de Restauración de Obras de Arte y de Patrimonio.

   Las piezas del Belén, cuyas manos y pies están tallados en madera y las cabezas en barro, son articuladas para "ayudar a la teatralidad" de las escenas; hay de tres tamaños distintos, de 30, 40 y casi 50 centímetros, para aportar profundidad, y visten ropajes de la época y adaptados a su clase social.

   Así, el montaje está formado por piezas originales del siglo XVIII y otra nuevas que se compraron en 2001 en talleres italianos, así como otras que se realizan la actualidad por parte del equipo de Patrimonio Nacional.

   Del siglo XVIII se conservan en la colección del belén unas 84 piezas. En el momento más álgido, a finales del reinado de Carlos IV, se calcula que se pudo tener entre 5.800 y 5.900 piezas en total y no solo el príncipe tenía su belén, también los infantes, según ha agregado Gacho.

   El nacimiento, que ha tardado en montarse un mes, se podrá visitar de forma gratuita hasta el 14 de enero. De forma complementaria, se desarrollarán del 16 de diciembre al 4 de enero los talleres familiares 'Armando el belén', en el que padres y niños podrán crear figuras con materiales reciclados.