MADRID, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
La exposición 'Manuel Terán 1904-1984 geógrafo', inaugurada hoy en la Residencia de Estudiantes, redescubre la figura de este científico e intelectual español, el primer geógrafo universitario con criterio moderno, según explicaron los comisarios de la muestra, los catedráticos Eduardo Martínez de Pisón y Nicolás Ortega.
Terán fue un gran profesor, un investigador sobresaliente y un excelente geógrafo, principal impulsor de la geografía humana moderna. Su trayectoria vital, académica y científica ocupa un lugar señalado en la ciencia española del siglo XX, pero también en el marco intelectual que nuestro país ofrecía en los campos de la enseñanza, la investigación y las letras.
Entre sus principales logros, resaltados por ambos comisarios, destacan el haber introducido en la enseñanza el "contacto directo con la naturaleza y las excursiones al aire libre, uno de los focos más importantes de la geografía moderna".
Martínez de Pisón aludió también a su gran contribución en el "esclarecimiento de las claves para trabajar con rigor, una exigencia que existía ya en ciudades como Edimburgo o París, que no en España". Asimismo, "aportó un ensayo capital para la protección de la naturaleza, supo actualizar y abrir campos", agregó.
Entre los logros de Manuel Terán, los comisarios no olvidaron hacer mención a la "escuela" que creó y que actualmente siguen cientos de estudiantes.
TRES PERSPECTIVAS
La exposición, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC) y la Residencia de Estudiantes, presenta tres escenarios de la actividad profesional de Manuel de Terán: el intelectual, el geográfico y el del trabajo personal.
En el primero de esos horizontes se constata esa capacidad de Terán para unir ciencia y cultura e introducir un carácter humanista en la geografía, situando a ésta con calidad en el mundo cultivado que le rodeaba.
En el escenario puramente científico se da cuenta de sus aportaciones al pensamiento geográfico y al conocimiento de la formación de la imagen geográfica de la Tierra, desde la exploración polar al africanismo.
Por último, en el apartado dedicado al trabajo personal, se refleja la personalidad del geógrafo con referencias al Instituto Juan Sebastián Elcano del CSIC, su ambiente de trabajo, se reconstruye el austero gabinete de su propia casa con objetos personales, libros y mapas. Un video rescata también su voz. Un catálogo y una web completan la panorámica sobre el científico.
Martínez de Pisón definió a Manuel Terán de "hombre culto, inteligente y metódico pero sin ser el clásico erudito". "Era ingenioso, encandilaba a sus alumnos, tenía un gran atractivo personal, era un seductor aunque fuera tímido y modesto", agregó. El comisario destacó también su calidad como persona: "Su moral era intachable", concluyó.