MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -
La exposición 'El arte de lo imposible', del dibujante holandés M.C. Escher, muestra los grabados y cuadros de este genial artista que presenta juegos visuales para el espectador y mundos imaginarios en un entorno arquitectónico excepcional.
En declaraciones a Europa Press, el comisario de la exposición, José Juan Barba, explicó que al tratarse de un artista "inclasificable" la exposición sigue el mismo patrón de su vida y no hay cronología clara. "Es un artista que realiza toda su obra en la primera mitad del siglo XX aunque su trabajo más popular y por el que comienza a vivir de su trabajo es a partir de los '50", comentó.
Según indicó, la esencia de la exposición es el "utillaje que utiliza para la representación de la última parte de su trabajo, la metamorfosis". "Si algo es interesante no es la localización, sino cómo se utiliza ese trabajo primero para la conceptualización posterior, y ahí es especialmente importante el papel que juega España en ese trabajo", añadió.
La muestra, que recoge las más de 130 piezas que componen la colección de la Fundación M.C. Escher, en Holanda, rinde así homenaje a un gran creador del siglo XX que destaca por su sutileza y por una concepción personalísima del arte. Un visionario que muestra que la realidad puede estar llena de fantasía si se aplica una nueva perspectiva y cuya fuente de inspiración más importante está en España.
Escher (Holanda, 1989-1972) fue un artista innovador que experimentó en sus trabajos con la perspectiva, las ilusiones ópticas y los espacios imposibles. Su interés por la arquitectura, las matemáticas y la geometría se reflejan en sus conocidas estructuras imposibles, en paisajes oníricos y en sorprendentes transformaciones.
El arriba y abajo se confunden en escaleras que ascienden y descienden sin llegar a ningún destino; la noche y el día se mezclan en un mismo grabado, y la técnica de la división regular del plano se materializa en la reproducción de pequeñas figuras de animales y plantas.