Miguel del Arco (Pavón Kamikaze), Premio Nacional de Teatro: "A día de hoy, nuestro proyecto es insostenible"

El dramaturgo Miguel del Arco
EUROPA PRESS
Actualizado 27/09/2017 18:34:39 CET

   MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El dramaturgo Miguel del Arco, uno de los responsables del Pavón Kamikaze galardonado con el Premio Nacional de Teatro, ha asegurado este miércoles 27 de septiembre que su proyecto, iniciado hace un año, es "a día de hoy insostenible" económicamente.

   "Éste no es un proyecto sostenible hoy por hoy. Los socios empezamos pidiendo un crédito grande muy por encima de nuestras posibilidades y este año lo hemos ampliado todavía más, estamos hasta las trancas. Incluso bromeamos con el buen teatro que vamos a hacer en la cárcel", ha señalado con humor en declaraciones a Europa Press el dramaturgo.

   De hecho, reconoce que con la cuantía del premio que acaban de recibir --30.000 euros--, pese a que "muchos" le han preguntado si ha cambiado su situación, la realidad es que "solo servirá para tapar agujeros y para el alquiler del mes", ha aseverado.

   No obstante, Del Arco también se ha mostrado optimista respecto al futuro, dejando la puerta abierta a la entrada de financiación pública. "Aunque a día de hoy no hay nada concreto, tenemos muy adelantado la entrada de las administraciones en el proyecto. Lo de las empresas es más complicado, a falta de una Ley de Mecenazgo, en este país no se ha entendido bien esto nunca", ha lamentado.

   De hecho, la idea de Del Arco es que el proyecto se financie un tercio a través de la recaudación de taquilla --"objetivo al que se llegaría a día de hoy sobradamente"-- y el resto mediante esa financiación de administraciones y empresas.

   Preguntado sobre los motivos que han llevado al jurado a premiar a un teatro puesto en marcha hace más de un año, cree que "ha tenido mucho que ver también con lo anterior" puesto en marcha por su compañía. "No hemos aparecido de la nada, llevamos diez años sin parar de producir y siempre funcionando como un colectivo", ha apuntado.

LOS POLÍTICOS "DEBERÍAN SER DESPEDIDOS"

   El Pavón Kamikaze se ha convertido en la casa de un teatro contemporáneo que no renuncia a la mirada crítica tanto de la sociedad como de los responsables políticos. "El teatro hace un trabajo de empatía", ha defendido Del Arco, quien ha recordado la función que hubo en el Pavón el día de los atentados en Las Ramblas de Barcelona como uno de los más emotivos.

   "Fue una función especialmente hermosa, la sala se quedó a oscuras y la gente mostró voluntad para entender lo que pasa. Ese trabajo de empatía ya es mucho en una sociedad en la que el diálogo no existe, ni siquiera entre los políticos que tienen la obligación de dialogar y dicen que se ha llegado al límite. Deberían ser despedidos", ha concluido.