MADRID, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Museo del Prado reivindica la magia y el color del pintor flamenco Joachim Patinir (1485 -1524), considerado como el precursor del género del paisaje, con una exposición que exhibe 22 obras del artista junto a una veintena de cuadros de sus más importantes precursores y seguidores. La muestra, que se inaugura hoy, reúne el conjunto más amplio de obras del pintor.
La exposición, patrocinada por Acciona, nueva benefactora de la pinacoteca nacional con una aportación de 2,5 millones de euros hasta 2011, reúne un total de 48 pinturas, seleccionadas por Alejandro Vergara, jefe de conservación de pintura flamenca del Museo del Prado, quien ha atribuido a Patinir, obras que permanecían dispersas en diferentes colecciones y museos internacionales.
En este sentido, el Museo del Prado incluye en esta muestra dos nuevas obras cuyos estudios parecen revelar la autoría de Patinir o su taller: el Tríptico de San Jerónimo y Paisaje con la crucifixión, las dos procedentes de colecciones particulares.
Las obras más importantes que participan en la exposición, al margen de las cuatro que atesora el propio Museo del Prado, son el 'Martirio de Santa Catalina' y el'Bautismo de Cristo', del Kunsthistorisches Museum de Viena; el tríptico con la penitencia de San Jerónimo, del Metropolitan Museum of Art de nueva York; el pequeño 'Paisaje con la huída a Egipto', del Koninklijk Museum voor Schone Kunsten de Amberes; y el 'Paisaje con San Cristóbal', de El Escorial.
La mayoría de las obras que se exhiben en esta muestra apenas han salido de los lugares en los que se conservan debido a los específicos pobremas de conservación que presentan los óleos sobre tabla.
PRECESORES Y SEGUIDORES
La muestra, presenta también 27 pinturas y obra en papel de los predecesores y seguidores de Patinir. Entre ellos, figuran artistas como El Bosco, Durero o Van der Weyden, quienes ayudan a situar históricamente al artista flamenco. También se exhiben algunos manuscritos del siglo XV.
Entre las obras del maestro flamenco que estarán presentes, seis corresponden a colecciones españolas (cuatro del Prado, una del Museo Thyssen Bornemisza y otra del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial). Cabe destacar la extraordinaria presencia de las obras del pintor flamenco en nuestro país, ya que casi una cuarta parte de su corpus se encuentra en la Comunidad de Madrid, dándose la mayor concentración en el Museo del Prado. Dos de ellas, que representan el corazón de la exposición son 'El paso de la laguna Estigia' y 'Las tentaciones de San Antonio Abad'.
El Museo ha publicado una guía de la exposición en la que figuran un texto del comisario, 'Patinir y el origen de la pintura de paisajes' y las ilustraciones de las obras que se exhiben.
POESÍA Y MISTERIO
Aparte de la gran importancia del papel de Patinir dentro de la historia del arte como iniciador de la pintura de paisajes, la obra del flamenco es atractiva por la poesía y misterio en su visión de la naturaleza. Su interés radica también en el reducido número de obras suyas que se conservan y a lo poco que se conoce sobre su vida.
Se trata de la muestra más ambiciosa que el Museo consagra a un autor flamenco del siglo XVI y su calidad de conjunto ha sido posible gracias a los préstamos conseguidos pero también a que la institución conserva una de las mejores colecciones del mundo de pintura neerlandesa de los siglos XV y XVI, incluidos los cuatro óleos del artista que se presentan en la exposición recientemente restaurados.