ZARAGOZA, 9 May. (EUROPA PRESS) -
El Museo del Teatro Romano de Caesaraugusta abre sus puertas tras
1.700 años "sin ser pisado por nadie", años que han acumulado una
historia a lo largo de los siglos y que el recinto que desde mañana
podrá visitar el público integra a través de sus elementos
expositivos.
El espacio nace para convertirse en un nuevo referente turístico
de la ciudad, para ser "la segunda silueta tras El Pilar" que
identifique a Zaragoza en todo el mundo, apuntó el alcalde, José
Atarés.
En el conjunto, que data del principado de Tiberio, en el siglo I
de nuestra era, y que tenía una capacidad para 6.000 espectadores, se
han integrado tanto los restos de la antigua construcción como una
exhibición que, al tiempo que pone en valor el monumento, repasa la
historia de la manzana del solar en las etapas de la ciudad y recoge
las piezas arqueológicas halladas en el transcurso de las
excavaciones.
El resultado final se completa con una superficie de policarbonato
traslúcido que deja pasar la luz pero no el sol situada a 25 metros a
modo de cubierta, una altura que coincide con la real, calculada para
el edificio. De este modo, se convierte en el primer teatro romano
cubierto de todo el mundo.
Así, tras un largo proceso de excavación, acondicionamiento y
musealización, este símbolo de la época romana de Zaragoza, que
conserva vestigios de su graderío, pasará a ser el punto de partida
de la Ruta de Caesaraugusta en la que ya se integran los Museos del
Foro, las Termas y el Puerto Fluvial.
El Ayuntamiento ha invertido en esta recuperación un total de 12,3
millones de euros (2.060 millones de pesetas). Además, el proyecto es
una de las piezas más importantes del Plan Integral del Casco
Histórico en materia de equipamiento cultural, y ha contado con la
cofinanciación de la Unión Europea a través de los Fondos FEDER y del
Ministerio de Fomento a través del 1 por ciento Cultural.
La arquitecto municipal responsable de la redacción del proyecto,
Úrsula Heredia, explicó las dos fases de recuperación que se han
llevado a cabo y en las que "se ha dado absoluta primacía al
auténtico protagonista" que es el teatro.
Así, la primera de las fases ha consistido en la construcción del
edificio que alberga el Museo, al que se accede desde la calle San
Jorge y que se prolonga hasta el frente escénico del propio
monumento, "respetando la trama urbana" que configuran la propia
calle San Jorge y Pedro Joaquín Soler, Zaporta y Verónica.
Asimismo, se ha actuado sobre el teatro, con la construcción de
pasarelas y demás elementos que permitan hacerlo visitable al
público, y el cubrimiento para preservarlo del deterioro producido
por la intemperie. La actuación sobre el conjunto monumental asciende
a 4.530.301 euros (753,7 millones de pesetas).
El proceso se completa con la ejecución del proyecto museográfico
y la restauración de los mármoles de la ""orchestra"", que se
integran en la visita al monumento, y cuyo coste total asciende a
2.514.554,61 euros (418,2 millones de pesetas).
Finalmente, la ciudad ha invertido en los últimos cinco años
5.338.324,53 euros (888,1 millones de pesetas) en las campañas
arqueológicas y excavaciones, trabajos de consolidación y
conservación del monumento y adquisición de solares necesarios para
su musealización.
El Museo podrá visitarse desde mañana a las 13,00 horas. El
horario de visitas será de martes a sábado de 10,00 a 21,00 horas y
los domingos de 10,00 a 14,00 horas. Además, las visitas serán
gratuitas hasta el 15 de junio.
MUSEO Y MONUMENTO
El alcalde de Zaragoza, José Atarés, se mostró "satisfecho" por la
"importante intervención" que se ha llevado a cabo en este espacio,
que, aseguró, "me hace sentirme gratamente correspondido por el
esfuerzo realizado" en la función pública.
Además, recordó que el proyecto se ha caracterizado por ser
"respetuoso" con los restos arqueológicos, "atendiendo a la Carta de
Atenas que dice que hay que exhibirlos y evitar que se deterioren".
Por otro lado, enfatizó la relevancia que para el entorno del
Casco Histórico supone esta recuperación, que se convierte en "seña
de identidad para Zaragoza". "Podemos aspirar a crear nuevos museos,
pero la historia no se puede inventar y aquí está presente", apuntó.
El alcalde también aludió a la cesión gratuita del solar por
Ibercaja, entidad que de este modo "queda implicada en el proyecto de
ciudad".
Igualmente satisfecha se mostró la teniente de alcalde de Cultura,
Verónica Lope, que agradeció la colaboración de "gente con muchos
conocimientos específicos" para hacer "la recuperación más cuidadosa
posible".
El edificio se configura en dos plantas y un sótano. En la planta
baja, el vestíbulo dispone de puntos interactivos de información
sobre la Ruta de Caesaraugusta, además del acceso a otros servicios
del museo. Allí se muestra un resumen gráfico y documental de las
excavaciones arqueológicas efectuadas a lo largo de treinta años, así
como siete vistas panorámicas que repasan la ocupación del solar.
En el sótano, la proyección de un audiovisual invita a retroceder
en el tiempo hasta la época romana, explicó la responsable del
Servicio de Cultura, Carmen Aguarod, recuperando escenarios y
personajes que habitaron el solar. Así, una gran maqueta y una
recreación en tres dimensiones muestran el teatro como edificio.
A continuación se visita el monumento a través de un itinerario
por la cripta (galería) y otro por la plataforma escénica, que se
completa con reconstrucciones tridimensionales para recrear los
espacios.
En la primera planta, un teatro virtual aproxima al espectador a
las representaciones escénicas en el Imperio romano. De esta forma,
se analiza el teatro como hecho cultural haciendo un repaso por los
géneros dramáticos, los autores teatrales, los actores, la
participación del público y la vida social y política de la época.
El museo dispone además de un salón de actos situado en la planta
sótano, con un aforo de 77 plazas, aulas didácticas para el
desarrollo de actividades relacionadas con los contenidos, cafetería
y tienda.
MANZANA CON HISTORIA
El solar que alberga los restos del teatro romano acumula años de
historia y una curiosa evolución a lo largo de los años, en los que
se le han dado usos diversos que también se abordan en el espacio
museográfico.
Tras la época romana, se han podido documentar la existencia de
una necrópolis del siglo IX, un barrio musulmán de los siglos XI al
XII, la Aljama de judíos (judería cerrada, siglos XIII-XV), el Barrio
Nuevo, con sus palacios renacentistas del siglo XVI y sucesivas
reformas urbanísticas hasta llegar a nuestros días.
Así, cercana a este solar estuvo ubicada la casa del mercader
Gabriel Zaporta, que para exhibir su elevada posición económica mandó
construir una casa cuyo patio se conoce como "el de la Infanta", ya
que sirvió de vivienda en 1793 a María Teresa Ballabriga y Rozas,
viuda del Infante Luis Antonio de Borbón, hermano del rey Carlos III.
También en el lugar donde se edifica el Museo del Teatro, junto a
la casa de los Zaporta, estuvo la casa en la que vivió y murió, en
1597, el Justicia Mayor de Aragón, Micer Juan de Pueyo. Él fue el
segundo Justicia de Aragón tras la decapitación de Lanuza.
El edificio renacentista deja paso, tras unas reformas llevadas a
cabo en 1868, a una mansión señorial del siglo XIX, propiedad de la
familia Guillén.
La manzana albergó además en el siglo XVII el Colegio Mercedario
de San Pedro Nolasco, cuya iglesia, en construcción en 1726, fue
demolida en 1929. Sobre ella se levantó otra iglesia jesuítica, que
perdura hoy en día, dedicada al Sagrado Corazón e inaugurada en 1942.
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09-May-2003 18:12:58
(EUROPA PRESS)
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