Actualizado 07/01/2013 14:15 CET

Vila-Sanjuán: el Nadal es un "cambio de escala macroscópico" en mi trayectoria

Genís Sinca y Sergio Vila-Sanjuán, ganadores del Josep Pla y el Nadal
EUROPA PRESS

BARCELONA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

El ganador del 69 Premio Nadal de Novela, Sergio Vila-Sanjuán --con 'Estaba en el aire'--, ha manifestado su alegría por la concesión del galardón, dotado con 18.000 euros, y ha asegurado que este premio significa un "cambio de escala macroscópico" en su trayectoria.

"Me permite entroncar desde mi máxima modestia y pequeñez con la línea cultural de Carmen Laforet y de Luis Romero", ha celebrado el ganador en una rueda de prensa en el Hotel Palace de Barcelona, donde ha remarcado el pedigrí de este galardón, convocado por la editorial Destino.

Además, ha confesado estar muy emocionado al ser bien conocedor de lo que significa el galardón, que el mismo ha cubierto en su trayectoria como periodista cultural: "Yo lo he cubierto como periodista y sé lo que es".

Su novela se sitúa a principios de los años 60 cuando Barcelona arranca como capital del periodismo y la comunicación basada en historias de la sobremesa contadas por su padre, y es la segunda obra narrativa de Vila-Sanjuán, después de 'Una heredera de Barcelona', que a su vez estuvo basada en historias de su abuelo como periodista de la Barcelona de los años 20.

"Por coherencia supongo que acabaré escribiendo sobre mí mismo", ha augurado el ganador, sucesor de tres generaciones de periodistas con numerosas historias contadas en la sobremesa familiar pero nunca escritas, ha señalado, aunque las historias de esta novela están fundidas y entremezcladas.

El autor ha definido este libro como una obra de "búsqueda personal, con toques de suspense", y ha rechazado que sea una novela policíaca, un género que, sin embargo, aprecia.

TRAGICOMEDIA FAMILIAR

Por otro lado, Genís Sinca, el ganador del 45 Premi Josep Pla, y dotado con 6.000 euros, ha remarcado que su novela, 'Una familia exemplar', es una tragicomedia que trata de ilustrar como la personas acceden a su propio nivel de incompetencia con decisiones equivocadas en la vida.

La historia ilustra lo que sucede "en casa de todo el mundo", concretamente después de que se produzca una boda, dando lugar a tensiones y vivencias irrevocables con la familia política, a la que, pese a un divorcio, ya no se puede renunciar.

Para el autor, es una novela sobre "lo que no debería hacer la gente", como pedir hipotecas sin pensarlo o casarse sin estar seguro, ha citado, advirtiendo de que después siempre es demasiado tarde para rectificar.