MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
El músico cubano Compay Segundo falleció en su casa del barrio de
Miramar de La Habana a los 95 años de edad víctima de un paro
cardíaco y después de sufrir una grave insuficiencia renal por la que
había anulado todos sus conciertos en Cuba y su última gira por el
extranjero.
Compay Segundo pasará a la historia de la música no sólo por ser
el inventor del "armónico" (una guitarra con siete cuerdas metálicas,
híbrido de guitarra española y "tres" cubano), sino por ser uno de
los más destacados intérpretes de la historia del son cubano y de la
música afrocubana en general.
Nacido en septiembre de 1907 en Siboney, en el oriente cubano, su
verdadero nombre es Francisco Repilado. Su longevidad tiene
precedentes: es nieto de una esclava liberada que vivió 115 años. Con
9 años se instaló en Santiago de Cuba, donde asistió a algunas clases
de solfeo antes de ingresar en la Banda Municipal de la capital de la
isla, donde coincidiría con los componentes del "Trio Matamoros".
Sus inicios en la música le llevaron por diferentes grupos. Todavía
adolescente, entra en el "Cuarteto Cubanacán" para después trabajar
con los "Cuban Stars". Una vez que se trasladó a La Habana, se
incorpora al "Cuarteto Hatuey", donde estaba Evelio Machín, hermano
de Antonio. Sin embargo, tendría que esperar a 1942 para que se
produjera el primer momento de verdadera importancia en su todavía
incipiente carrera. Junto a Lorenzo Hierrezuelo crea el dúo "Los
Compadres", grupo mítico del son cubano. Es en este periodo cuando
recibe su apodo, ya que a Hierrezuelo se le empieza a conocer como
Compay Primo, mientras que a él se le llama Compay Segundo.
COMPAY SEGUNDO Y SU GRUPO
Durante la década de los 40 también colabora con Miguel Matamoros y
conoce a la gran leyenda de la música cubana, Benny Moré. En 1950, se
separan "Los Compadres" y Compay forma su banda, "Compay Segundo y Su
Grupo", en la que participan como cantantes Carlos Embale y Pío
Leyva. Sin embargo, entre la década de los 60 y finales de la de los
80, cae en el ostracismo más absoluto, a pesar de que sigue tocando.
Esto no le da para vivir y debe volver a su viejo oficio de
tabaquero.
Sería en 1989 cuando el musicólogo Danilo Orozco relanza su carrera
al llevarle a tocar al Smithsonian Institute de Washington junto al
"Cuarteto Patria" y "Rapindey". Su colaboración con Santiago Auserón
o sus conciertos junto al cantaor flamenco Chano Lobato hacen que
poco a poco su popularidad vaya creciendo en Europa. Pero sería su
participación en el proyecto "Buena Vista Social Club", auspiciado
por el guitarrista Ry Cooder, el que haría que él y otros tantos
veteranos músicos de Cuba fueran promocionados por todo el mundo
(Premio Grammy incluido).
Tras este empujón comercial, Compay ve como comienza de nuevo su
carrera a los 90 años. Entre sus últimos trabajos se encuentra "Calle
Salud", título que homenajea a la calle de La Habana en la que vive
el artista, "Antología de Compay Segundo", "Yo vengo aquí", "Saludo
Compay" y "Las flores de la vida", entre otros.