Tomavistas reúne a 25.000 personas en su X aniversario marcada por la nostalgia de Los Planetas o Phoenix

Festival Tomavistas.
Festival Tomavistas. - TOMAVISTAS

Este año han estrenado con acierto la Caja Mágica, con 4 escenarios por los que han desfilado bandas nacionales, internacionales y emergentes

   MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

   El festival Tomavistas ha celebrado este fin de semana su primera década de existencia en una cita con la música en directo que ha reunido a 25.000 personas en la Caja Mágica de Madrid, según ha informado hoy la organización en un comunicado.

   Este año ha dejado el Parque Tierno Galván y estrenado el espacio en la Caja Mágica, con cuatro escenarios por los que han desfilado nombres internacionales, talento nacional y jóvenes promesas de la escena emergente.

   Tomavistas abrió sus puertas el viernes con la música de la banda estadounidense La Luz, presentando por primera vez en España su recién estrenado quinto disco, 'News of the universe', y congregando a una buena masa de fieles que resistieron al sofocante calor.

   Tras ellos llegó el post punk de sus compatriotas Bodega para dar paso a Alcalá Norte. Los madrileños se sumaron a última hora en sustitución de Dry Cleaning --que suspendió su actuación en el festival por enfermedad-- y, con su actitud irreverente, su calidad musical y su carisma único, demostraron por qué tienen cada vez más fans, a los que agradecieron su presencia regalando hamburguesas gratis que lanzaron desde el escenario).

   Joe Goddard, miembro fundador de Hot Chip, hizo gala de su magia electrónica para llenar la Caja Mágica de esa personal mezcla de house y pop que destila su proyecto en solitario.

   El rock de los ingleses The Reytons abría el escenario Tomavistas con un directo en el que presentaban las canciones de su nuevo disco, 'Ballad of a babystander'. Tomaron el relevo los veteranos Dinosaur Jr., haciendo un extenso repaso por sus 40 años de trayectoria en el que además ha sido su único concierto en España de este 2024, y después llegó Editors, que pusieron a todos a saltar con temas emblemáticos como 'Munich' o 'Karma Climb'.

   Cerró la noche la envolvente electrónica del dúo francés The Blaze, que actuaba por primera vez en Madrid y lo hacía para presentar su último disco, 'Jungle', en un show en el que tampoco no faltaron hits de su extenso repertorio como 'Territory', 'She' o 'Juvenile'.

   La nostalgia fue la protagonista de la noche con la actuación de Los Planetas, interpretando íntegramente el 30 aniversario de 'Super 8', el álbum que les catapultó a la fama. El concierto, cargado de morriña generacional, comenzó con 'De viaje, y con excelentes proyecciones visuales. La banda actuó como cuarteto, sin Eric en la batería, pero las canciones de su debut brillaron intensamente gracias a la habilidad de J, Florent y sus compañeros.

   Otros hits como 'Rey sombra', 'Qué puedo hacer' o 'Brigitte' sonaron con una claridad, al igual que canciones como 'La caja del diablo", 'Manchas solares', 'Nuevas sensaciones' y 'Mi hermana pequeña', que fueron coreadas por el público, que al terminar el concierto solicitó más, petición que fue concedida.

   A continuación, Baiuca trajo su Galicia natal a Madrid con su mezcla de ritmos del folclore tradicional con la electrónica de vanguardia. Asimismo, la garra femenina de Repion descargó rabia juvenil y letras tristes con espíritu punk, incluida una versión de 'Inevitable' de Shakira.

    Por su parte, las chicas de Hinds volvieron a Tomavistas para adelantar las canciones de su nuevo disco, 'Viva Hinds', que verá la luz en septiembre.

   Igualmente, Melenas destiló rock en su primera visita al festiva, donde presentaron su aclamado álbum 'Ahora'. El colofón final de ese escenario estuvo a cargo de Pipiolas y su último trabajo 'No hay un Dios', combinando en su divertido directo temas propios con hits que marcaron a toda una generación, como 'Breaking Free' de High School Musical.

UNA APACIBLE NOCHE DE SÁBADO

   Ya el sábado, el escenario Tan de Madrid como Tomavistas volvió a ser el más madrugador, con la francesa Laetitia Sadier & The Source Ensemble, que presentó 'Rooting for Love', un LP donde aúna la esencia del pop, el krautrock o la música brasileña.

    Por esas tablas también pasó el folk rock de 'Hurray For The Riff Raff', en su único concierto en España. Luego, la psicodelia setentera de Los Estanques transportó al público al universo de 'Uve', su recientísimo disco, publicado tan solo un día antes de su actuación en el festival.

    También con nuevo trabajo bajo el brazo llegaba la londinense Georgia, que cerró de ese escenarios la noche con un vibrante show repleto de pop electrónico, sonidos dance y sintetizadores.

   Por el escenario Tomavistas sobrevoló el sensible folk de Villagers, en un directo calmado donde presentaron los temas de su recién publicado álbum, 'That Golden Time'. Tras ellos, Belle and Sebastian repasaron sus casi 30 años de trayectoria en una ctuación que culminó con una veintena de personas del público subidas al escenario para bailar con la banda.

    La nostalgia también envolvió a The Jesus and Mary Chain, que celebraron su 40º aniversario en un concierto exclusivo en el que no faltaron temas icónicos que ya son historia de la música, como 'Just Like Honey', 'Cracking Up' o 'The Living End'.

   El regreso a Madrid de Phoenix tras muchos años de ausncia puso el broche de oro a esta edición. La emblemática banda francesa conquistó la Caja Mágica con su arrollador carisma y esa particular mezcla de indie, new wave y synth-pop que destilan auténticos himnos como 'Lisztomania' y '1901'. Un show que cerraron con su cantante, Thomas Mars, bajando del escenario para hacer crowd surfing hasta la mitad del público.

   Como el viernes, el talento nacional se apoderó del escenario Vibra Mahou, que se revolucionó con los sevillanos Derby Motoreta's Burrito Kachimba, quienes hicieron gala de esa mezcla de rock y cante flamenco con canciones como 'Las leyes de la frontera', 'El valle' o su último álbum 'Bolsa amarilla y Piedra potente'. Tomó el relevo la propuesta fresca de Cariño que, en su tercera visita al festival, volvieron a seducir a mucho con el pop descarado, juvenil y enérgico que derrochan hits como 'Canción pop de amor', 'si quieres' o 'bisexual'.

   Cerró el escenario Alizzz con la presentación oficial en Madrid de su recién publicado nuevo disco 'Conducción temeraria', en el primero de los tres únicos conciertos que hará este año. También hizo corear a todos conocidos temas como 'Ya no siento nada' o 'El encuentro'.

   También repleto de poderío nacional estuvo el escenario Johnnie Walker, donde Bum Motion Club ofreció un show envolvente entre el postpunk, el dream pop y el shoegaze como el que encontramos en su trabajo 'Claridad y Laureles'.

    Los madrileños dieron paso a una de las bandas con más espíritu Rrriot punk del momento: Aiko El Grupo. El cuarteto presentaba su álbum 'Me están apuntando con un arma' en un apoteósico recital en el que descargaron hit tras hit con tal energía que rompieron dos guitarras.

   Luego llegó el pop sesentero de Adiós Amores que, con sus melodías yeyés, logró sumergir al público universo musical. Después fue Rocío Saiz, uno de los referentes LGTBQ+ con más carácter de España, quien puso el fin de fiesta con los temas de su último disco, 'Autoboicot y Descanso'.

   En la parte organizativa, el festival funcionó correctamente, ya que el gran espacio de la Caja Mágina absorvió sin ningún problema a los asistentes que llegaron a lo largo de la tarde, por lo que no se produjo ningún tipo de aglomeración importante ni en los conciertos, ni en la barra, ni en los baños ni en la más variada zona de restauración.

    Tampoco hubo problemas ni retrasos en los accesos ni en la movilidad, ya que el refuerzo horario del Metro y los 'búhos' dieron un buen servicio a los 'tomavisteros'. La parte negativa fue la ausencia de sombras y de césped artificial para calmar el calor de la tarde y facilitar al descanso de un público mayoritariamente treinteañero y cuarentañero y, en algunos casos, con niños a su cargo.

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