Vengadores: La era de Ultrón | 9 genialidades y un gran error

Vengadores
Foto: MARVEL
Actualizado: viernes, 8 mayo 2015 10:48

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS - Israel Arias)

   Llegó la hora. Tres años después de protagonizar una de las películas más taquilleras de la historia, Iron Man, Capitán América, Thor Viuda Negra y compañía vuelven a reunirse en Vengadores: La era de Ultrón. Una superproducción dirigida de nuevo por Joss Whedon que se despide del universo Marvel con una cinta que vuelve a ser un divertimiento y un espectáculo visual de gran nivel pero que no consigue despertar el entusiasmo que generó su predecesora.

   En todo caso, hablamos de uno de los estrenos más esperados del año del que nos quedamos con nueve genialidades y también con un gran error que, todo sea dicho, no es imputable a la propia película sino más bien a cómo Marvel está gestionado su universo cinematográfico, un monstruo en constante expansión que fagocita incluso a sus propios títulos.

ARRANCAR EN ALTO

   Una de las cosas buenas que tiene ese serial cinematográfico que son las películas de Marvel Studios es que las presentaciones ya están hechas. Sin necesidad de cumplir con estos en ocasiones tediosos formalismos, Whedon se da el gustazo de ir directo "al lío" y arrancar la película con un ataque de los Vengadores a la base de Hydra, una frenética apertura que ofrece ya algunas de las secuencias visualmente más espectaculares de la película.

LOS NUEVOS JUGUETES

   Además de disparar la adrenalina desde el minuto uno, el trepidante arranque nos ofrece la oportunidad de conocer los "nuevos juguetitos" que tienen a su disposición algunos de los Vengadores. Aunque eso sí, las más efectivas siguen siendo las armas de toda la vida* pero usadas de una forma mucho más vistosa. El momento béisbol con el escudo del Capitán América y el martillo de Thor* no tiene precio.

LOS HERMANOS

   Los seguidores del universo cinematográfico de Marvel los recodarán de la escena postcréditos de Capitán América: Soldado de Invierno (cinta de obligado visionado para entender la situación actual de Vengadores, SHIELD e Hydra). Se trata de los hermanos Pietro y Wanda Maximoff, Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y Bruja Escarlata (Elizabeth Olsen), dos poderosos personajes que, en un principio, supondrán un gran escollo para Tony Stark, Steve Rogers y compañía.

UNA NANA PARA HULK

   Otra de las novedades en el funcionamiento interno de los Vengadores es la estrecha relación que han establecido el Doctor Banner (Mark Ruffalo) y Natasha Romanoff (la Viuda Negra) y que veremos evolucionar. La que en la primera película fue la encargada de reclutar a Hulk, ahora es la encargada de domar y calmar a la bestia verde cuando se desata cantándole su particular nana. Y si falla* siempre nos quedará Verónica y el Hulkbuster.

LOS VENGADORES SE VAN DE FIESTA

   El primer tercio de película también nos permite colarnos en una fiesta en la que tenemos la oportunidad de ver a los Vengadores "de civiles". Tony Stark bebe champán, Thor es más de cerveza, la Viuda Negra prefiere sofisticados cócteles... Los fans sin duda agradecerán esta oportunidad para ver a sus héroes desde otro ángulo, inmersos en situaciones que van más allá del enfrentamiento con el villano de turno, aunque aquello -tal y como nos han mostrado en los mil y un clips promocionales de la película- acabe como el rosario de la aurora.

STAN LEE, EL AMO DE LA FIESTA

   En esa fiesta desfilan multitud de personajes del universo Marvel y hay referencias a los ausentes, algunas geniales como la conversación que Tony Stark y Thor tienen sobre sus "señoras", las ausentes Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y Jane Foster ( Natalie Portman). Pero el que no podía faltar era Stan Lee que protagoniza el que sin duda alguna es uno de sus cameos más descacharrantes de los muchos con los que ya cuenta en las películas de los personajes de Marvel. Lo dicho, el p... amo.

LA IA Y EL ROBOT CABREADO

   El manido tema de la Inteligencia Artificial es clave en Vengadores: La Era de Ultrón, y es que el villano que da nombre al título es "un robot cabreado", tal y como lo definió el propio Whedon. Un poderoso enemigo con voz de James Spader que se suma a nombres como los de Skynet o Matrix en la lista de cibergenocidas que pretenden acabar con la raza humana de un plumazo.

CON MUCHO OJO... DE HALCÓN

  Además de para ver a todos los hérores en acción con sus coreografías imposibles, las películas de Vengadores sirven también para dar un poco más "de bola" a los que como Thor, Iron Man o Capitán América no tienen su propia saga de películas en solitario. Aquí, además de saber más del origen de la Viuda Negra y su traumática niñez, el que da un paso al frente es otro de los Vengadores más "modestos", Ojo de Halcón. Conocemos la otra vida del personaje interpretado por Jeremy Renner, el padre de familia que se esconde tras el héroe de la infalible puntería, e incluso le veremos ejercer de líder y tirar del grupo en situaciones comprometidas.

LA VISIÓN

   Sin duda alguna el secreto mejor guardado -si es que tanta promo ha permitido guardar algo- de la película. El personaje interpretado por Paul Bettany es uno de los mayores reclamos de Vengadores: La era de Ultrón y, para no chafar la sopresa, solo cabe decir que tanta expectación estaba justificada.

... Y A PESAR DE TODO

   Pero a pesar de la irrupción de los gemelos Maximoff, de la espectacular llegada de la Visión, de la gran evolución de personajes como Ojo de Halcón, del espectacular enfrentamiento entre Iron Man con su armadura Hulkbuster y Hulk o de lo muy enfadado que está Ultrón, la nueva cinta de Vengadores deja la sensación de ser tan solo un espectacular y muy vistoso episodio de transición en el universo cinematográfico Marvel.

   Y es que con Thanos en camino, con Civil War -una de las mejores tramas que han dado los cómics de Marvel y cuyo germen ya se deja entrever en esta película- en el horizonte y con la ya anunciada llegada de personajes con tanto tirón como Pantera Negra, Doctor Extraño (ojo, ni más ni menos con Benedict Cumberbatch) o el nuevo Spiderman enfrentarse a un robot enfadado resultante de los vestigios de unos enemigos ya derrotados sabe a poco... por muchos clones que le pongas.