MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
La imagen amable que todos tienen de Walt Disney se convierte en una falsa leyenda en las páginas de 'El americano perfecto' (Turner), un retrato punzante que Peter Stephan Jungk ha realizado sobre uno de los iconos más importantes de la cultura popular. Además, este libro ha inspirado una ópera homónima creada por Philip Glass que se estrenará en enero en el Teatro Real de Madrid.
Jungk estaba convencido de que cuando la novela se publicara iba a suponer un "escándalo". Sin embargo, no hubo "ninguna reacción" por parte de la compañía Disney, algo que le hizo "muy infeliz", según ha bromeado el autor este miércoles, durante un encuentro con los medios, al que también ha acudido el director artístico del Teatro Real, Gerard Mortier.
La mayor parte de este libro "no está inventada", sino colocada en cierto contexto, ha explicado. El narrador de esta historia tiene una obsesión: el hombre que le contrató y que luego le despidió de forma arbitraria, a quien seguirá en cada uno de sus pequeños gestos y gustos.
El conocimiento de Jungk, autor de nueve títulos, acerca de Walter Elias Disney comenzó cuando tenía menos de diez años. Un amigo de su padre trabajó para él durante un tiempo y le habló acerca de su personalidad egocéntrica.
Aunque nació en el estado de Illinois, Walt Disney pasó una parte de su infancia en una granja de Marceline, en Missouri, un lugar en el que pasó los primeros años de su niñez y en la que nacieron "sus pasiones e intereses". Otro aspecto que Jungk revela es el maltrato físico al que fueron sometidos él y sus hermanos, "terrible", afirma.
WALT DISNEY EN ESCENA POR PRIMERA VEZ
Walt Disney nunca antes había sido llevado a una ópera, obra de teatro o película, por lo que la pieza que se estrena el próximo mes de enero en el coliseo madrileño rompe esta excepción, que coincide con la grabación del filme 'Saving Mr. Banks', en el que Tom Hanks interpreta al creador de la famosa compañía de animación, ha indicado Jungk.
El libreto de la ópera 'El americano perfecto' es aún "más fuerte" que la novela. Según ha señalado Mortier, al principio tuvieron "miedo", porque Disney les pidió cancelar el proyecto. Sin embargo, cuando les enviaron el libreto no hubo respuesta ni reacción.
Una de las características de esta obra es el juego que se realiza con el imaginario de Disney. Debido a que no se pueden reproducir sus símbolos --ya que es "muy caro", señala Mortier--, se sirven del conocimiento popular para conseguir que el espectador reconozca sin dudas los símbolos que remiten a la famosa empresa.
Espectáculo, lleno de "movimiento y fantasía", fue "un juego y un reto", señala Mortier y añade: "Estamos en la misma situación que Verdi, cuando luchaba contra la censura. Ahora es la compañía Disney", bromea el director artístico del Teatro Real.
Entre los personajes que aparecerán en escena destacan Andy Warhol o Abraham Lincoln. En el caso del que fue presidente de Estados Unidos, se ha escogido a un actor de 2,10 metros, con el fin de representar "la gran figura" que supuso. "No hemos buscado fotografías sino ideas", recalca Mortier.