MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Compañía de danza 'Suite española' "desafía al mal fario" en el espectáculo que tendrá lugar desde mañana al 26 de marzo en el Teatro Madrid, 'En clave flamenca', donde la bailarina y directora Rosario Castro baila de amarillo una petenera, "un maravilloso palo del flamenco olvidado debido a absurdas supersticiones". La otra parte de la representación es un homenaje a los "grandes" compositores Albéniz, Tárrega y Sarasate mediante la transformación de cuatro obras a diferentes ritmos del flamenco.
'En clave flamenca' será interpretada por un elenco de diez bailarines en escena arropados por una coreografía de música en directo compuesta por dos guitarras, dos voces femeninas, violín, flauta y diferentes tipos de percusión. Los temas que recorren son 'Capricho árabe' y 'Recuerdos de la Alhambra' de Tárrega; de Sarasate,'Zapateado', un solo de Ricardo Castro junto al un "gran" violinista Pavel Sakuta, que interpretará "por primera vez en directo"; y finalmente 'Asturias', de Albéniz.
El director del Teatro Madrid, José Manuel Garrido, destacó la vinculación que la Compañía mantiene con este escenario, donde representa ahora su séptima producción. Elogió a los hermanos Castro como "artistas y empresarios" de una compañía "modélica" que hace giras por todo el mundo. Además, adelantó que ha sido elegida para participar este año en el Festival Internacional de Danza de Japón, que tiene lugar en el 'Shinjuku Bunka Theatre de Tokyo'.
NO SON "PRODUCTO DE MARKETING"
El teatro japonés, "la catedral de la danza" según Rosario Castro, fue el escenario donde ya intervino el pasado año Ricardo Castro junto al primer bailarín del Kirov Ballet, Farukh Ruzimatov, para quien adaptó la coreografía 'Eterno': un amor imposible de un ruso por España. El director recordó cómo el bailarín del Kirov pidió botas de flamenco, aunque finalmente interpretó "sin zapateado" la obra, e imitando las posiciones de Antonio Gades, que había estudiado a la perfección.
Fue José Romero, productor del montaje y tercer hermano de los Castro, quien se unió a Rosario para denunciar que en España no se les haga el caso "que consideran necesario por su esfuerzo" debido a que no son "producto de marketing". Romero confirmó la conclusión a la que también Ricardo llega cuando trabajan en lugares como Kiev, Ucrania, Praga, Moscú o Varsovia, donde se extrañan de que no sean más conocidos. "Hemos elegido el camino más duro y más largo", explicó, "del artista sincero que tiene algo que ofrecer", algo que contrapuso a algunas de las propuestas "poco interesantes" que les habían hecho.
Garrido añadió al respecto que el "reto empresarial" que asume 'Suite española', "una compañía con estabilidad", es una "heroicidad". Estabilidad que atribuye a una "labor pensada y gradual" que tiene su premio, y por eso el Teatro "que ve venir el talento" les ha elegido en tantas ocasiones. "Se os quiere, respeta y considera", añadió.
ARMONÍA ENTRE CULTURAS
"Hemos roto tabúes injustos", decía Rosario Castro en relación con la segunda parte de la función llamada 'Garnata', que consiste en bailar de amarillo una petenera, "un maravilloso palo del flamenco olvidado debido a absurdas supersticiones". Explicó en referencia al amarillo, que es un color que le gusta mucho. Y en cuanto a la petenera, "una historia llena de pasión y misterio" narrada en los tiempos del Reino de Granada, que se hacía necesario "llevarla al futuro para que creciera en la cultura de nuestro país".
'Garnata' tiene también, para la bailarina, otro motivo para rescatar el pasado: la armonía entre las culturas judía, árabe y cristiana que reinaba en la Granada de torreones, jardines y agua cristalina donde se desarrolla la leyenda. 'Dolores la Petenera' es la historia de una bella judía que "lucha entre el deseo de quienes caían en sus redes y las miradas sentenciadoras de quienes no aceptaban sus valores morales".