SANTANDER, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El filósofo vasco Fernando Savater afirmó hoy que si bien los Derechos Humanos "en sí mismos no resuelven los problemas", constituyen "un acicate y una esperanza" ya que son "una lista que se puede exigir". "Es como un libro de reclamaciones", manifestó.
En este sentido, explicó que los Derechos Humanos son un "argumento" para "revelarse cuando no se cumplen" y a partir de los cuales "hay posibilidad de hacer llegar las quejas" y "se puede exigir a los Gobiernos".
El también catedrático de Ética se expresó así en la rueda de prensa que ofreció en Santander junto al catedrático de Filosofía del Derecho Alfonso Ruiz Miguel, que dirige un curso de formación del profesorado de Enseñanza Secundaria 'Filosofía y formación ciudadana' que se imparte en la UIMP (Universidad Internacional Menéndez Pelayo).
Savater, que también participa en un ciclo organizado por la citada institución académica para conmemorar el 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, afirmó además que estos derechos son la "expresión de lo que nos debemos a nosotros".
Por su parte, Ruiz Miguel se pronunció sobre el cumplimiento de los mismos en diferentes escenarios. Así consideró, por ejemplo, que Guantánamo es una "cápsula cancerígena" dentro de un sistema democrático. No obstante, admitió que es posible que "se regenere" gracias a una reciente "reacción judicial" que defiende los derechos de los presos de la base naval americana y, también, a un proceso "civil", en alusión a las elecciones de Estados Unidos.
De esta manera, el catedrático ejemplificó que los Derechos Humanos se incumplen incluso en los estados democráticos. También se refirió a la directiva europea que permite tener detenido a un inmigrante irregular "hasta 18 meses". "Eso es contrario a los Derechos Humanos", apostilló.
Al margen de los estados democráticos, Ruiz Miguel señaló que el incumplimiento de estos preceptos también se produce en estados no democráticos, en estados fallidos y "no estados" en los que, debido "al nivel de corrupción, hablar de derechos es una utopía".
Afirmó, por tanto, que la Declaración de los Derechos Humanos es "efectiva" en "algunas zonas del mundo" y que dentro de los estados democráticos el seguimiento de los mismos "no es total".
"Toda norma tiene cierto nivel de incumplimiento como ocurre con los derechos sociales", manifestó el catedrático, para quien la "garantía absoluta" no existe "ni siquiera" para el derecho a la vida, que no se puede "proteger absolutamente".