MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Telefónica acoge desde hoy la primera gran retrospectiva del artista chino Zhang Huan en España, un creador bien conocido internacionalmente por sus 'performances', del que ahora se exponen 70 de sus obras en el marco de PhotoEspaña 07. "El arte es como una relación sentimental: cuando te desprendes de la razón te descubres a ti mismo", afirmó el artista durante la presentación.
Zhang Huan (An Yang, China, 1965) es uno de los artistas más cotizados del momento. Su fama se ha acrecentado, en parte, por el rechazo del gobierno chino a sus obras. Su trabajo se ha expuesto en centros de arte y galerías de todo el mundo, como los museos de Arte Moderno de San Francisco y Florida, el Artium de Vitoria, el MNCARS de Madrid o el Whitney Museum de Nueva York, y ha participado en las Bienales de Venecia y Lyon. En 1998 se trasladó de Pekín a Nueva York y actualmente ha vuelto a China y reside en Shanghai.
La trayectoria artística de Zhang Huan representa la esencia del ser humano en su límite entre la individualidad y la colectividad. El artista aborda distintas temáticas a través de situaciones de extrema soledad o sufrimiento. La desolación o el aislamiento que supone la vida en la ciudad, la degradación y el abandono de los espacios públicos y el enfrentamiento del hombre con la naturaleza son algunos de sus motivos recurrentes.
Esta muestra repasa el trabajo de los últimos siete años de Zhang Huan procedentes de la propia colección del artista, de la Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica y varias colecciones españolas como el MACBA. Como complemento a series tan recientes e innovadoras como 'Puertas de la memoria', 'Mi Boston', 'Árbol de familia' o 'Patria', realizadas entre los años 2000 y 2006, se presenta un documental inédito que plasma el proceso de trabajo de este creador chino.
LA VIGILIA CHINA
Durante la presentación de esta muestra, que corrió a cargo del director general de la Fundación Telefónica, Francisco Serrano, y de la directora de PhotoEspaña, Claude Bussac, aquel destacó la trascendencia que cada vez más está tomando el arte en China que está sometida "a una revolución en todos los sentidos", dijo.
A este respecto, el propio artista resaltó el hecho de que "mientras Occidente se halla en estado de sueño, los americanos no se han despertado y China permanece en constante vigilia por esa urgencia que tiene de cambiar la sociedad".
Por su parte, Bussac aludió al recorrido que ofrece la muestra desde la performance a la vuelta de Zhang Huan a sus inicios como pintor y escultor.
El artista, que tiene parte de su fuente de inspiración en la tradición china y que confesó ser muy "perfeccionista", señaló que la clave de sus obras está precisamente en "no tener claves" y añadió que hay tres ejes fundamentales sobre los que trabaja: "Hacer arte olvidándote de la propia existencia, hacer lo que la naturaleza te reclama y emplear el mayor esfuerzo posible en realizar las cosas pequeñas". "No pretendo una interpretación estándar de mis obras, sino que espero que cada espectador las sienta como una melodía que les dice diferentes cosas", apostilló.