Publicado 10/12/2021 18:07

'La bohème', de Puccini, regresa al Teatro Real por Navidad con 100 por cien de aforo y mascarillas

Ruth Iniesta (Musetta), Lucas Meachem (Marcello), Joan Martín-Royo (Schaunard), Michael Fabiano (Rodolfo), Coro Titular del Teatro Real y actores de 'La bohème'
Ruth Iniesta (Musetta), Lucas Meachem (Marcello), Joan Martín-Royo (Schaunard), Michael Fabiano (Rodolfo), Coro Titular del Teatro Real y actores de 'La bohème' - JAVIER DEL REAL (TEATRO REAL)

   MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El Teatro Real repone este domingo 12 de diciembre 'La bohéme', de Giacomo Puccini, de la que ofrecerá quince funciones hasta el próximo 4 de enero, en un coproducción del coliseo madrileño con la Royal Opera House de Londres y la Lyric Opera de Chicago, que se estrenó en 2017. Para esta ocasión, el Real recupera el 100 por cien del aforo, reducido debido a la emergencia sanitaria, pero mantiene las medidas de seguridad, como el uso de mascarillas.

   Con Nicola Luisotti, principal director invitado del Real y que dirigirá su décimo título al frente del Coro y de la Orquesta Titulares y el tercero de Puccini, y el director teatral británico Richard Jones, los espectadores que acudan en 2021 a estas representación se encontarán, a pesar de todo, con algunas diferencias respecto a cuatro años antes.

   Para empezar, Jones ha estado al frente de la dirección escénica en Madrid cuando en el pasado fue su colaboradora Julia Burbach la que dirigió en la capital española al elenco, que es doble, como anterioremente, pero entre los que ahora destacan la soprano Ermonela Jaho (Mimi) y el teno Michael Fabiano (Rodolfo), que por primera vez cantan juntos.

   En cualquier caso, las principales novedades las impondrá el contexto de pandemia en el que se ha sumergido el planeta desde 2020. Como ha enfatizado el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, durante la presentación de 'La bohème', la principal diferencia entre 2017 y 2021 será la mascarilla, "el signo de los tiempos".

   Sobre el escenario, serán omnipresentes en el tumultuoso segundo acto, en el que se juntan coro titular e infantil, mezclados con actores. Prácticamente todos, salvo algunos figurantes aislados, aparecerán ataviados con esta máscara, aunque adaptada a su vestuario, por ejemplo, los niños las llevarán de diferentes colores.

   Esta prenda ya tan habitual es obligada para los miembros de la orquesta, salvo la sección de viento, como en el resto del repertorio, y obviamente, para el público, y se utiliza igualmente por los solistas en los ensayos, librándose de ellas sólo en contadas ocasiones, como en el general.

IMPACTO EMOCIONAL

   Pero el coronavirus no solo implica cambios en el mundo físico sino también en el plano sentimental. Y este es el segundo cambio. "A lo mejor es una obra que en estos momentos nos impacta de una manera especial", ha dicho Matabosch, que ha subrayado en varias ocasiones que trata de la "fragilidad de la felicidad", que se rompe en este caso por la irrupción de la tuberculosis. Una enfermedad infecciosa que, por encima de la Covid-19, sigue siendo la más mortífera del mundo.

   De hecho, tanto Jaho como Fabiano han hecho referencia al momento actual para ligarlo al dramatismo que supone la muerte de Mimì para los jóvenes protagonistas. "Es algo que todos hemos vivido, sobre todo en este periodo, especialmente ahora con tanta gente que ha muerto y sobre todo en soledad", ha indicado la soprano para explicar lo "difícil" que es morir sobre las tablas.

   Fabiano ha aprovechado para descartar, además, que esta vaya a ser una de las últimas interpretaciones de Rodolfo asegurando que, aunque cada artista tiene su propio camino, a él le gustaría ir por el de Plácido Domingo, y cantarlo casi todo.

   Así es la nueva dimensión que adquiere estos días uno de los títulos más representados en el Teatro Real, una historia que el propio Luisotti ha reconocido que le ha llevado casi al "desmayo" en algunas ocasiones. "Vamos a llorar todos", ha sentenciado para asegurar que la música de Puccini no se puede clasificar. "La bohème es única y eso es un problema para el repertorio de los teatros, porque con ella están llenos en todo el mundo", ha destacado.

HISTORIA REAL

   Para Jones, por su parte, se trata de una historia real y no una mítica como esas "indigestibles" de Wagner sobre el ADN del ser humano. Es, según ha indicado, una historia de jóvenes que se divierten y se pelean hasta que irrumpe la tragedia.

   Y también es, a su juicio, una obra de conjunto donde "no hay lugar para los sentimientos narcisistas" de los cantantes. En ello, ha coincidido Matabosch, que ha advertido de que en ocasiones se han hecho interpretaciones "casposodecimonónicas" en las que se puede haber escuchado las arias o los agudos pero no se ha entendido la obra.

   'La bohème' se estrenó en el Teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896, con críticas demoledoras y poco acertadas sobre la huella que dejaría en el tiempo.

   Partiendo del libro 'Escenas de la vida bohemia', de Henri Murger (1822-1861), los dos libretistas Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, dirigidos por Puccini, construyeron un libreto coral, en el que cuatro jóvenes bohemios -un escritor (Rodolfo), un pintor (Marcello), un músico (Schaunard) y un filósofo (Colline)- sortean las penurias monetarias y el frío navideño buscando su lugar en un París efervescente.

   El amor entre Rodolfo y la sastercilla Mimì, que acaba en tragedia, les hace despertar transitar el camino entre la despreocupada y feliz juventud hasta la más cruda realidad.

   Puccini va construyendo la personalidad de los jóvenes con su habilidad para articular los destellos más anecdóticos y divertidos de lo cotidiano con los sentimientos más hondos y pasionales. Así, entrelaza sus frases cortas 'de conversación' con otras de aliento melódico y dramático. Su orquestación sugiere, con eficacia tímbrica, desde detalles como el serpenteo de las llamas o el tintineo de las monedas, hasta 'ambientaciones' casi cinematográficas de la desangelada buhardilla, del bullicio del París navideño o de la soledad y privaciones de la pobreza.

DESTELLOS DE LA MEMORIA

   La evocación de momentos pasados, como si fueran destellos de la memoria, está recreada con el uso de motivos musicales asociados a emociones, sentimientos, o incluso a objetos, como la vela de Mimì, la cofia rosa que le compra Rodolfo o el manguito que calienta las manos frías de la protagonista en su lecho de muerte.

   En su propuesta dramatúrgica, Jones y el escenógrafo y figurinista Stewart Laing presentan la ópera como una sucesión de Escenas de la vida bohemia presentadas al espectador sin ocultarle los trabajos de 'backstage'. Así, el público ve cómo se cambian los decorados, se utilizan artilugios para lograr efectos teatrales y se amontonan elementos escenográficos en las bambalinas, como si fueran recuerdos apilados, en un juego de 'teatro dentro del teatro'.

   Además de Jaho y Fabiano, el doble reparto se completa con Eleonora Buratto (Mimì) y Andeka Gorrotxategi (Rodolfo), secundados por las sopranos Ruth Iniesta y Raquel Lojendio (Musetta); los barítonos Joan Martín-Royo y Manel Esteve (Schaunard), los tenores Vicenç Esteve y Pablo García López (Benoît); los barítonos Lucas Meachem y Andrzej Filonczyk (Marcello); y los bajos Krzysztof Baczyk y Solomon Howard (Colline) y Roberto Accurso (Alcindoro). Los días 30 de diciembre y 3 de enero, la ópera será dirigida por Luis Miguel Méndez.

   'La bohème' está patrocinada por la Fundación BBVA, según ha explicado el director general del Teatro Real, Ignacio García-Belenguer, que también ha recordado que el día 25 de diciembre se retransmitirá en diferido en Radio Clásica de RNE la función del 18 de diciembre. Además, se ha reactivado la app TR accesible para personas con discapacidad visual y auditiva. García-Belenguer también ha explicado que el aforo del Teatro Real dependerá de lo que vaya dictando la autoridad sanitaria.

Más información