Una decepcionante España cae con estrépito ante Hungría

Actualizado 17/01/2008 22:31:28 CET

BERGEN (NORUEGA), 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

La selección española tendrá que remar contracorriente en el Europeo de Noruega después de ofrecer una versión muy irregular en su estreno y caer con estrépito ante la de Hungría (28-35), un conjunto sólido en defensa que contó con la sobresaliente aportación del guardameta Puljezevic y aprovechó las imperfecciones del cuadro nacional.

España, actual subcampeona continental, encajó un primer golpe doloroso, ante una selección teóricamente inferior. Terminó en la lona por una sucesión de pecados que deberá modificar en 24 horas para afrontar con garantías un fin de semana decisivo en sus aspiraciones por cuanto está obligada a ganar consecutivamente a Bielorrusia y Alemania.

Los de Pastor acusaron en exceso los problemas en la portería, con la ausencia del lesionado Barrufet y las molestias físicas de Hombrados. José Manuel Sierra estuvo en pista 44 minutos, pero sin un gran porcentaje de acierto. España no pudo agarrarse a las habituales paradas de sus porteros, pero se equivocó igualmente en otras fases del juego.

Pecó de precipitación en ataque y las pérdidas de balón fueron un lastre que dieron vida a una Hungría que creyó paulatinamente en la victoria. Pastor apostó con avanzado en defensa y el inicio de España prometía. Iker Romero y Mariano Ortega acertaron desde los nueve metros y el combinado nacional parecía situarse en el carril correcto.

Sin embargo, superados los diez primeros minutos, Puljezevic incrementó su porcentaje de paradas y el juego nacional bajó considerablemente. Sin continuidad en ataque, España entró en un vacío de varios minutos en el ecuador del primer acto. Hungría, con Ilyes de lanzador, iba incrementado su ventaja. Un parcial de 2-6, con 0-2 en superioridad nacional, dejó a los magiares cinco arriba (9-14).

España necesitaba el descanso y así lo confirmó nada más volver de ellos. En un sólo minuto, ahora ya con defensa 6-0, enjugó la distancia y equilibró el marcador (14-14). Parecía una historia diferente, con un conjunto nacional más confiado y agresivo en defensa, pero realmente fue un espejismo porque paulatinamente volvió a difuminarse.

ESPAÑA SE EVAPORA

Una exclusión de Asier Antonio en el minuto 40 y la caraja nacional dieron alas a Hungría para fusilar la meta española. Tanto que, después de un parcial de 0-3 (23-26), Hombrados tuvo que sustituir a Sierra. Pero el cambio no fructificó porque España estaba ya en caída libre.

Los de Pastor cedían y el parcial se incrementó hasta un 0-7 (23-30) que sería definitivo. Hubo un pequeño arreón español con tantos consecutivos de Davis, Garabaya y Alberto Entrerríos, y pudo haber sido mejor si Juanín hubiera transformado un lanzamiento de siete metros.

Pero la madera lo impidió, Hungría respiró y volvió a convertirse en un vendaval ante una España que se rendía y que terminaría entregando el partido de su estreno por siete goles de diferencia (28-35). Una derrota que dramatiza sus dos próximos enfrentamientos ante Bielorrusia y Alemania.