Actualizado 13/04/2007 01:17 CET

El Espanyol resiste en Lisboa y buscará la final española en Glasgow

LISBOA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

El RCD Espanyol logró resistir en Lisboa (0-0) y dejó fuera al histórico Benfica en su camino hacia las semifinales de la Copa de la UEFA, en las que le espera el Werder Bremen alemán, gracias al 3-2 obtenido en Montjuïc y a la enorme actuación del portero Gorka.

Dos décadas después, el equipo españolista se jugará el pase a la final de la Copa de la UEFA por segunda vez en su historia con el reto de acceder al partido por el título y de resarcirse de la amarga derrota en los penaltis ante el Bayer Leverkusen en 1988.

Los blanquiazules ofrecieron un buen primer tiempo y muy pronto (min. 12) metieron el miedo en el cuerpo al Benfica con un tiro al palo de Pandiani, la gran novedad debido a la baja de Tamudo, después de un comienzo de dominio local aunque sin agobios para el Espanyol.

La acción del uruguayo, en que inventó una ocasión con un gran lanzamiento de rosca que superó por alto a Quim, que luego rechazó el tiro de Ito, le dio al Espanyol la confianza necesaria para empezar a imponer su juego ante un rival algo atenazado que jugó a ráfagas.

La entrada de Ito fue la sorpresa de Valverde, que sacrificó a Rufete para reforzar la media, una apuesta con la que el Espanyol estuvo cómodo y no cayó en la tentación de replegarse, sino que buscó el área, sobre todo en las subidas de Riera por la banda izquierda.

GORKA Y EL PALO MANTIENEN AL ESPANYOL

Mientras, el Benfica, que formó con Rui Costa y Miccoli, inquietó en jugadas aisladas, primero con un tiro de Simao (min. 17) y después un dos acciones en que Gorka, como en Montjuïc, volvió a lucirse y salvó dos balones que a muchos les habrían costado gol.

El portero navarro evitó el 1-0 en un cabezazo de Nuno Gomes (min. 28) en un saque de esquina y, en el tiempo añadido de la primera parte, en una escapada de Miccoli en que salió con rapidez a sus pies y le birló la bola del italiano sin provocar penalti.

Aunque lo mejor de la enorme actuación de Gorka estaba por llegar. A mediados de la segunda parte, cuando más sufría el Espanyol, salvó con mayúsculas el gol al detener sobre la línea un remate a bocajarro de Nuno Gomes que Da Luz ya celebraba tras un tiro de Rui Costa.

Poco después, fue el palo el que, en dos ocasiones consecutivas en apenas dos minutos, mantuvo con vida al Espanyol, primero en un tiro de Miccoli y después en un lanzamiento de falta de Rui Costa. Con 20 minutos por delante, el Espanyol empezaba a verse acorralado.

El paso de los minutos aumentó la presión de los locales en el juego, aunque a su vez los nervios propios de quien se asomaba a la eliminación y el tremendo efecto psicológico de los dos balones al poste y de haberse encontrado con un portero en estado de gracia.

La entrada de Jonatas por De la Peña dio aire al Espanyol en un final en que el Espanyol pudo marcar en varias ocasiones y sufrió un error arbitral que le privó de un penalti por un derribo sobre Luis García después de una gran intervención del medio brasileño.