El cántabro José Diego corona el Everest dentro de un proyecto que incluye la cima más alta de cada continente

El alpinista también ha completado la ascensión al Mackinley, el Aconcagua, el Elbrus y el Kilimanjaro

Europa Press Deportes
Actualizado: martes, 20 junio 2006 12:53

SANTANDER, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El alpinista cántabro José Diego Estébanez coronó el pasado mes de mayo el Everest, en el marco de un proyecto más amplio que inició en el año 2003 con el objetivo de ascender la cumbre más alta de cada continente, siete en total dado que se incluye la Antártida y América se divide en Norte y Sur.

Hasta la fecha Diego ya ha coronado cinco de esas siete cimas: el Mackinley -Denali-, en Alaska (mayo de 2003); el Aconcagua, en Argentina (enero de 2004); el Elbrus, en Rusia (mayo de 2004); el Kilimanjaro, en Africa (septiembre de 2005); y el Everest, en Nepal (mayo de 2006).

Su siguiente meta es la ascensión del Vinson (el único con menos de 5.000 metros), en la Antártida, en el mes de diciembre, expedición que después quiere aprovechar para llegar andando al Polo Sur, lo que le convertiría en el primer cántabro en llegar hasta ese punto del planeta.

De esta manera sólo le quedaría la cumbre más alta de Oceanía, la Torre Carstensz, en Papúa (Nueva Guinea), cima que afrontará en septiembre de 2007. Asimismo, José Diego tiene previsto realizar en bicicleta la travesía del Katmandú (Nepal), en septiembre y octubre, y atravesar Borneo en kayak.

APOYO DEL GOBIERNO

Diego explicó hoy en rueda de prensa los detalles de su ascensión al Everest, acompañado por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, cuyo departamento ha subvencionado la expedición con 3.000 euros.

El alpinista cántabro, que sigue buscando financiación para sus próximos proyectos, reconoció que "tener el Everest te abre muchas puertas" en el mundo del alpinismo porque "te toman más en serio". Explicó igualmente que siempre realiza las expediciones "en solitario" porque, aunque es mucho más costoso, al acabar le produce "más orgullo y satisfacción".

No obstante, reconoció que en la ascensión al Everest sintió una "envidia enorme" al ver otras expediciones con sherpas que llevaban las mochilas, montaban las tiendas de campaña, etc. El cántabro se propuso ascender sin oxígeno y por el corredor Norton, pero la falta de nieve le obligó a optar por la vista Noreste y a los 8.000 metros tuvo que usar el oxígeno porque tenía la garganta inflamada a causa de una infección que le hizo estar ocho días en el campamento base con antibióticos.

Pese a estas dificultades, asegura que la ascensión fue "bastante rápida" y no sufrió congelaciones "ni mayores problemas". José Diego, que coronó el Everest el pasado 18 de mayo a las 7.40 horas, explicó que encontró "cantidad de cadáveres" por el camino, a tanta altura que "nadie les puede bajar". El alpinista aseguró que en esta cumbre los casos de denegación de auxilio son habituales, lo que le llevó a decir que hoy en día la "enfermedad" del Everest es el "egoísmo".

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