LONDRES, 20 Feb. (dpa/EP) -
La Federación Británica de Atletismo (UK Athletics) se ha declarado culpable del homicidio involuntario de un atleta paralímpico que recibió un golpe en la cabeza con un poste metálico durante un entrenamiento en julio de 2017.
Abdullah Hayayei, de 36 años, que representaba a los Emiratos Árabes Unidos, sufrió heridas mortales en el Newham Leisure Centre, al este de Londres, el 11 de julio de 2017. Se estaba preparando para representar a su país en las pruebas de disco, jabalina y lanzamiento de peso de la categoría F34 en el Mundial de atletismo paralímpico de Londres cuando parte de una jaula de lanzamiento le cayó encima.
Se llamó a la policía y a otros servicios de emergencia, pero a pesar de los esfuerzos del personal médico, fue declarado muerto en el lugar. Scotland Yard inició una investigación con el equipo de salud y seguridad del Ayuntamiento de Newham. Las investigaciones determinaron que la jaula de lanzamiento no se había instalado correctamente, lo que la hacía inestable. El viernes, UK Athletics admitió el homicidio corporativo, tras haber negado previamente la acusación.
La acusación afirmaba que el organismo rector del atletismo británico causó la muerte de Hayayei al "suministrar para su uso en un evento organizado de entrenamiento de paraatletismo en el que participaba una jaula de lanzamiento de disco/peso que utilizó y operó sin su estructura base y que se derrumbó" sobre el atleta paralímpico mientras practicaba el lanzamiento de peso. UK Athletics había negado anteriormente un delito menor alternativo de salud y seguridad.
Keith Davies, de 78 años, que fue director deportivo del Mundial de atletismo paralímpico de 2017, había negado el homicidio por negligencia grave. El viernes, se declaró culpable de un delito contra la salud y la seguridad. Las nuevas declaraciones se presentaron el viernes en una audiencia en Old Bailey ante el juez Mark Lucraft.
La fiscal Karen Robinson solicitó al tribunal que fijara una vista de dos días a principios de junio para dictar sentencia. Confirmó que la fiscalía no solicitaría un juicio y que los cargos pendientes se resolverían al término de la sentencia. A Davies se le concedió la libertad bajo fianza con la condición de que se pusiera en contacto con el Servicio de Libertad Condicional para obtener un informe previo a la sentencia.
En un comunicado, UK Athletics dijo que "lamenta profundamente" el incidente. "Nuestros más sinceros pensamientos y condolencias siguen estando con su familia, amigos, compañeros de equipo y todos los afectados por los acontecimientos de ese día. Como comprenderán, debido al proceso judicial en curso, UK Athletics no puede hacer más comentarios en este momento", indicó.
La Policía Metropolitana afirmó que la condena fue el resultado de una meticulosa investigación que requirió conocimientos técnicos detallados para comprender la cadena de acontecimientos que condujeron a la tragedia. Los agentes examinaron más de 1.500 documentos, tomaron alrededor de 160 declaraciones, hablaron con más de 80 testigos y recopilaron varios informes periciales.
El sargento detective Brett Hagen, que dirigió la investigación, mandó su cariño a la familia de Hayayei. "Les agradecemos su paciencia, comprensión y dignidad a lo largo de esta larga y compleja investigación. Los cargos resultantes y la pronta declaración de culpabilidad reflejan nuestra perseverancia y dedicación, así como el importante trabajo realizado para construir un caso completo y convincente contra los acusados", apuntó.
"Los casos de esta naturaleza son poco frecuentes y especialmente difíciles de procesar debido a diversas complejidades relacionadas con la legislación, por lo que acogemos con satisfacción este resultado", continuó.
Por su parte, Colin Gibbs, del Servicio Fiscal de la Corona, recordó que Hayayei era padre de cinco hijos y que debería haber vuelto "sano y salvo" a casa. "No cabe duda de que UK Athletics fue gravemente negligente en su gestión de la seguridad, lo que provocó la muerte de un atleta con talento", manifestó.
"Dejaron el equipo en condiciones muy inseguras y la muerte del señor Hayayei era totalmente evitable, un hecho que la organización ha admitido. Durante años no se inspeccionaron, mantuvieron ni gestionaron adecuadamente los componentes básicos de seguridad, lo que dejó una estructura metálica pesada en una situación peligrosamente inestable. Nuestros pensamientos siguen estando con la familia del señor Hayayei y esperamos que estas condenas les aporten algo de justicia", concluyó.