El jinete español Ismael García Roque - OXER SPORTS
MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El jinete español Ismael García Roque aguarda ya con ganas su participación este fin de semana en la cita "siempre especial y espectacular" de Madrid del Longines Global Champions Tour, el prestigioso circuito internacional de saltos de obstáculos, una disciplina donde ve clave "tener un buen vínculo con el caballo" y donde "lo difícil es encontrar uno bueno".
"La verdad es que este concurso siempre es especial, estamos aquí en casa y es un concurso muy bonito, espectacular, tanto para el jinete como para el espectador que va a verlo y siempre se coge con muchas ganas y mucha ilusión", reconoció García Roque en una entrevista a Europa Press.
El grancanario competirá en la capital en dos pruebas de 1,40 metros y lo hará con "dos caballos jóvenes y un 'poquito' sin experiencia", 'Jasper' y 'Daikon'. "Pero el Club de Campo es un muy buen sitio para poder saltar y que vayan cogiendo experiencia y vayan saliendo a pistas importantes para el día de mañana", subrayó.
Además, la pista del Club de Campo Villa de Madrid es icónica porque es verde y eso influye también sobre todo en "los caballos nuevos que son un poco jóvenes y que al entrar en el verde les sorprende un poquito", recuerda el jinete olímpico. "Y bueno, está el ambiente, con la gente muy encima de la pista, y los saltos son muy armados, con muchas cosas que para los caballos jóvenes, sorprenden un 'poquito'", añadió, apuntando que todo eso se trabaja y "es mucho más fácil sobre todo con caballos buenos".
El jinete español recuerda que el Gran Premio del Madrid, principal prueba de esta cita, es "centenaria y muy especial", y que por la que "pasan y llevan pasando muchos años los mejores jinetes del mundo", aunque tiene claro que en España hay otros grandes concursos. "En España ahora mismo tenemos la suerte de que tenemos muy buenas competiciones y muy buenos circuitos internacionales, no tenemos nada que envidiarle a los concursos de Europa", apuntó, confesando que entre sus favoritas, además de la de la capital, están A Coruña, en Casas Novas, y Gijón, en Las Mestas.
En la actualidad, el canario está algo más alejado de una faceta más enfocada a la alta competición. "Ahora estoy trabajando con muchos caballos jóvenes, intentando sacarles a buenos concursos, de nivel, para que el día de mañana ver si somos capaces de volver a saltar concursos muy buenos y concursos grandes internacionales", relató.
Y en Madrid, tendrá la oportunidad de competir en dos concursos con la joven Lucía Fernández, a la que empezó a entrenar cuando ella tenía "13 años". "Ahora ya tiene 19. Llevamos muchos años y la cogí prácticamente desde la base. Poco a poco ha ido progresando y ha ido consiguiendo sus éxitos, está formando su camino", puntualizó de la amazona, que en el Club de Campo montará a 'Tirano', el caballo que García Roque llevó a París 2024.
Con todo, pide "tener también paciencia y sobre todo no querer adelantarse un 'poquito' a los tiempos, tanto como para cuidar los caballos como para cuidar los jinetes jóvenes". "Que se lleven los menos sustos posibles y que hagan todo paso a paso", advirtió el grancanario.
Además, Lucía Fernández también debe compaginar su carrera deportiva con la académica y sus estudios de Marketing que empezó este año, y su entrenador sabe de la importancia de este aspecto. "Hay muchos días que no puede venir porque tiene estudios y cuando no viene, pues le monto sus caballos, hago sus trabajos y se los mantengo para que ella pierda el menos tiempo posible para los estudios también", resaltó.
"No, yo quiero ganar siempre", replicó preguntado por si se relajará ante su alumna. "Si se lo puedo un poco restregar así un poco en la cara, pues mucho mejor", añadió entre risas. "Que a ella le vaya bien siempre y que tenga buenas experiencias, que es muy importante también", sentenció en tono más serio.
"LOS CABALLOS SON ATLETAS Y DEBEMOS CUIDARLES"
A nivel personal, empezó muy joven con esta pasión en su Gran Canaria natal. "Empecé montando ahí siempre desde pequeño y tenía la oportunidad de, ya con 12, 13 años de venirme los veranos a la península, a Asturias, poder competir todos los veranos y ya volver a estudiar en septiembre. Después, ya con 18 años, me fui a Inglaterra a intentar profesionalizarme un poco y desde ahí la verdad que me ha ido todo muy bien, rodado. Hemos trabajado mucho y hemos conseguido muchos buenos resultados", celebró.
También tiene claro que en este deporte "sin el caballo no haces nada" y que por ello se les trata con "los mismos cuidados o más que un deportista de alto nivel". "Al final son atletas y tenemos que cuidarles como lo que son. Y, lógicamente, es un animal que no te dice dónde le duele muchas veces, ni lo que no, si tiene un buen día o si tiene uno malo, es una cuestión de tener mucho 'feeling', sobre todo, tener un muy buen vínculo con el animal y eso te facilita mucho las cosas", explicó.
"Cada caballo es distinto, como las personas, y la manera en que tú le trates todos los días y de que le enseñes, se va a ver reflejado el día de mañana. Si eres un jinete con un buen carácter, tranquilo, todo eso se lo transmites al caballo", detalló García Roque.
Este sabe que ahora "hay tantos buenos jinetes y tantos buenos caballos", pero que "un buen jinete sin un buen caballo, no es nada". "Es imposible, imposible", aseveró. "Un buen jinete con un caballo con un poco menos de nivel, puede saltar y va a competir bien, pero para estar en el primer nivel tiene que ser un buen jinete y tener un buen caballo", reiteró.
Y para estar "en la alta competición, hay que echarle muchas horas". "No sólo montamos un caballo, montamos 5, 6, 7, 8 al día, depende, entonces le dedicamos mucho tiempo al entrenamiento y muchas horas de cuadra, porque no solamente es montar y entrenar sino que hay que ocuparse de muchas más cosas y estar siempre muy pendiente de los caballos y de sus necesidades", ahondó el canario.
"Siempre es difícil poder encontrar el caballo adecuado y el que te permita saltar a competiciones importantes. En España, tenemos muy buenos jinetes, pero muchas veces tenemos esa carencia de buenos caballos que nos permiten tener un buen equipo, poder competir en competiciones tan importantes como los Juegos o Campeonatos del Mundo. Lo difícil es poder encontrar la perla", se sinceró.
LA EXPERIENCIA OLÍMPICA
Finalmente, Ismael García Roque se refirió a su participación en París en el verano de 2024 en sus primeros Juegos Olímpicos, lo que cataloga de "experiencia inolvidable". "Igual no se vuelve a repetir más y entonces intentamos disfrutarla lo mejor posible. Y para un deportista creo que es lo máximo a lo que se puede llegar. En mi caso, por ejemplo, soy un chico de Canarias, donde este deporte no es fácil, y lo disfruté mucho. Gracias a Dios pude contar ahí con toda mi familia apoyando y disfrutaron el momento también", expresó.
"Es inigualable porque al final convives en la Villa Olímpica con otros deportistas, los mejores del mundo, y es un ambiente totalmente diferente a una competición normal de fin de semana como hacemos nosotros. Por muy bueno que sea el concurso que vayas a saltar, al final el de los Juegos Olímpicos es el concurso por excelencia de un deportista", sentenció García Roque, que no esconde su deseo de poder repetir en Los Ángeles 2028. "Totalmente, donde sea", aseguró.