PHOTOGRAPHER: MIQUEL ROVIRA
MADRID 20 Dic. (EUROPA PRESS) -
La piloto española de KH-7 Laia Sanz ha asegurado que su motivación es máxima de cara al Rally Dakar, que se celebrará entre el 5 y el 18 de enero por Argentina, Bolivia y Chile, y ha confesado que se "siente más madura" que en sus anteriores participaciones y que cuenta además con "la mejor moto" que ha pilotado.
"El 2013 no ha sido fácil, la verdad. Al principio de temporada tomé la decisión drástica de dejar mi anterior equipo y correr de forma privada, con todo lo que ello conlleva. Ha sido un año complicado pero diferente, en el que he aprendido mucho. Todas esas experiencias, buenas o malas, me han ayudado a madurar y a sacar cosas positivas", señaló en declaraciones facilitadas por su equipo.
Sin embargo, la piloto de KH-7 aseguró que su ilusión es máxima. "Contenta después de un año duro y con muchas ganas por la nueva moto. Espero hacer un buen resultado para compensar el extraño sabor de boca que me quedó la pasada edición. Llevo la mejor moto que he pilotado nunca y eso seguro que se va a notar. Al disputar tantas carreras durante la temporada he tenido muy poco tiempo para preparar esta prueba, pero con mi motivación, la experiencia acumulada y la moto confío en hacer un buen Dakar", señaló.
Aún así, Laia es prudente y aseguró que lo primero en esta dura prueba es pensar en llegar a meta. "Lo primero es acabar, que nunca es fácil. Después de terminar dos veces la 39ª y tras los buenos resultados parciales del año pasado hasta que se rompió el motor, creo que el objetivo debe ser mejorar. Me gustaría acabar entre los 30 primeros", indicó.
"Siempre me marco objetivos muy ambiciosos y la gente parece que ya no se sorprende de nada de lo que hago, pero la verdad es que nunca hubiera imaginado un resultado así y ya adelanto que será difícil de repetir. Más que hacer una súper etapa, lo más importante en este tipo de competiciones tan largas es ser muy regular, no cometer grandes errores y estar siempre entre los 30-40 primeros, lo que seguro que te lleva a obtener un buen resultado final", añadió.
Y es que la piloto española recordó la dureza de la prueba. "No es una única cosa, sino muchas. Lo primero que es una carrera muy dura, que te obliga a estar muchas horas encima de la moto, durante muchísimos días y sin apenas tiempo para descansar. Los kilómetros y el cansancio se van acumulando y eso al final pasa factura. Apenas tienes tiempo para desconectar y la navegación también es complicada. Por eso es tan importante contar con una moto fiable que no de problemas y que te permita ser regular cada día", apuntó.
"El año pasado estaba haciendo un Dakar increíble, con etapas muy buenas que ni yo misma esperaba porque habíamos tenido poco tiempo para preparar la moto. Sin problemas mecánicos hubiera podido acabar en un muy buen resultado, pero eso es fácil decirlo ahora y realmente lo que cuenta es el final. Espero que esta vez salgan bien las cosas del primer al último día", añadió.