Lissavetzky, elegido vicepresidente de la Convención Internacional contra el dopaje

Actualizado 05/02/2007 22:30:05 CET

PARÍS, 5 Feb. (EUROPA PRESS/Aída Palau) -

El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, fue elegido hoy vicepresidente de la Convención Internacional contra el dopaje como representante de Europa Occidental y Norteamérica en la primera conferencia de los Estados miembros, que se celebra en la sede de la Unesco en París.

Jaime Lissavetzky afirmó que, con este organismo, "se ha acabado la batalla contra los molinos de viento", aunque reconoció que no será una lucha fácil. "Va a ser una batalla real, difícil porque vamos en contra de los que rodean al deportista profesional o aficionado, que son los que se lucran con su salud", dijo Lissavetzky después de su elección por aclamación como vicepresidente.

La presidencia de este organismo, que Lissavetzky calificó de "paraguas jurídico" para la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) la ocupará Rusia con el ex jugador internacional de hockey Viasheslav Fetisov a la cabeza.

Las otras vicepresidencias por regiones son Mozambique para África subsahariana con Carlos Souza, el chino Zhixue Jiang para Asia, Renée Anne Shirley para América central y del sur y para Magreb y Oriente Medio, Argelia con Kamel Boughaba.

La Convención Internacional ha sido ratificada hasta ahora por 45 países de los 191 que dieron su apoyo cuando fue aprobada por unanimidad el 19 de octubre en París, y entre los que aún no han firmado se encuentra Estados Unidos, aunque según Lissavetzky, ese país tiene "compromiso público y notorio".

Los retos de este organismo serán incrementar la colaboración del cuerpo de Seguridad del Estado, la Interpol y la AMA; y armonizar los tiempos de la justicia deportiva con los de la ordinaria y la investigación científica.

"La garantía científica y la seguridad jurídica son fundamentales, hay que buscar un equilibrio entre los derechos del deportista que hay que respetar absolutamente y la aplicación de estos aspectos", subrayó Lissavetzky.

En lo referente al poder de este organismo a nivel de los estados, el secretario de Estado para el Deporte declaró que cada país tiene sus normas. "En el caso español, ya hemos aprobado una ley que establece que podrán ir a la cárcel aquellos que formen parte del entorno del deportista y hayan recetado, suministrado o incitado a tomar este tipo de sustancias, y los establecimientos que estén vendiendo sustancias prohibidas podrán ser multados o cerrados", explicó.

"Con esta convención tenemos un instrumento, un compromiso voluntario de los países y podría llevar a la no participación en campeonatos mundiales", afirmó Lissavetzky.

Otro de los cometidos de la Convención Internacional contra el dopaje será revisar el Código Mundial Antidopaje.

Esta Convención debe servir, según el Secretario de Estado, como primer paso de la Conferencia Mundial, que se celebrará en el mes de noviembre en Madrid.

Con respecto a la elección del ruso Viasheslav Fetisov como presidente, Lissavetzky afirmó que se trata de un deportista "inapelable en la lucha contra el dopaje". Sobre China, el vicepresidente dijo que tiene los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina y que el gobierno de Pekín está empeñado con la lucha antidopaje.

Lissavetzky valoró de forma positiva su compromiso. "El que haya una pluralidad en la representación es muy positivo. Esta convención no es sólo para los buenos alumnos", indicó.

Mañana martes, los 90 países presentes en la convención aprobarán la nueva lista de sustancias prohibidas para 2007, que, según Lissavetzky, no difiere mucho de la del año pasado.