Archivo - El freerider español Abel Moga, durante la competición Yeti Xtreme Verbier en las Finales del Freeride World Tour. - FREERIDE WORLD TOUR/DDAHER - Archivo
MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El esquiador español Abel Moga confesó que poder competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de los Alpes Franceses 2030 es una "oportunidad", también para que el freeride pueda "profesionalizarse" y para "abrir las puertas" a otros deportistas, al mismo tiempo que considera que será "muy bonito" el representar al Pirineo, Cataluña y España, tras conocerse este martes que la modalidad entrará en el programa olímpico de la cita dentro de cuatro años.
"Es algo que nunca había pensado que pudiese pasar. Al principio, cuando era pequeño y empezábamos a competir, nadie pensaba que esto podría pasar, pero ahora lo veo como una gran oportunidad para mí, para que el deporte pueda profesionalizarse y de poder abrir puertas a otros deportistas que puedan llegar alto", confesó Moga en una entrevista a Europa Press.
El catalán cree que la entrada en los Juegos "es una manera de conseguir un poco de apoyo por parte de entidades y federaciones". "Estar representando al Pirineo, Cataluña y España en los Juegos Olímpicos es algo muy bonito para mí", añadió.
Y es que el deportista se siente "orgulloso" de ser del Valle de Arán y de representar a su gente, para que sean "conscientes de lo que está pasando" y de lo que está consiguiendo. "Así que para mí sería todo un orgullo llevar el Valle de Arán al mundo", afirmó.
El esquiador español se comprometió a "echar toda la carne en el asador" en su preparación para los Juegos de 2030. "He estudiado una carrera universitaria en Barcelona y eso me ha quitado mucho tiempo de esquí durante estos últimos años. Ahora voy a intentar estar al máximo nivel para llegar a estar en esa plaza para los Juegos en estos cuatro años que faltan", reconoció.
Una edición en la que Abel Moga deposita esperanza en la delegación española, ya que dispone de deportistas "competentes" en el 'freeride', destacando el "buen" nivel de Baqueira y los nombres de Núria Castán, María Castellví, Eli Marina y grupos de chicos más jóvenes que "vienen detrás".
"NO NOS TIRAMOS POR CUALQUIER LADO COMO LOCOS"
Una vez finalizada la temporada 2026, el de Viella valoró la campaña como "complicada" al producirse varias "cancelaciones e incertidumbres", Georgia Pro y Fieberbrunn Pro en Austria, por las condiciones de la nieve. Sin embargo, se clasificó finalmente para el Freeride World Tour de 2027 gracias a una "estrategia" pensada en asegurar las competiciones que le beneficiaban.
Para Moga, es "importante" encontrar el equilibrio entre hacer las cosas "bien" para mantenerse en el 'top' mundial y no arriesgar buscando el "límite". "Valorando un poco lo que sería mi trayectoria, he madurado como competidor y soy consciente de que muchas veces estar en el 'top' es muy complicado", estimó.
El deportista catalán, de 25 años y que se había criado en un entorno montañoso, descubrió su pasión por el mundo del esquí gracias a su familia, pero él prefirió salirse de lo "convencional". "Todos los niños cuando tienen 10-12 años hacen esquí de competición. A mí me gustaba hacer saltos y salirme de la pista. Buscar un poco esa aventura y esa adrenalina era lo que me daba el saltar y coger aire, y ahí empezó a desarrollarse mi pasión por el freeride", admitió.
"Cada uno hace lo que le gusta y si a ti te gusta esquiar, vas a ir desarrollando esa valentía o esa capacidad de poder enfrentarte a retos cada vez más difíciles. El carácter puede jugar un poco a favor o en contra, pero se desarrolla con el tiempo", matizó.
El esquiador recuerda sus primeras caídas con "un poco de respeto", porque el peligro siempre está ahí, pero aconseja que es mejor "evadirse" de este factor condicionante. "No nos tiramos por cualquier lado como locos, está todo muy estudiado y muy premeditado y todos sabemos qué vamos a poder hacer esa bajada o saltar esa piedra con un 100% de acierto. Así que es la base de entrenamiento, esquiar, caerse, levantarse y continuar", aseveró.
Moga confesó que su entorno más cercano lleva "bien" que se dedique al freeride y entienden que es su "pasión", pero al mismo tiempo sufre en algún momento dependiendo de "las condiciones de la montaña". "La montaña para mí es mi casa, mi patio de juegos, el sitio donde estoy a gusto. Me he crecido en la montaña y no me querría ir de ahí", concluyó.