MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los Juegos se habían adjudicado a Moscú en la Sesión del COI celebrada en Viena en 1974. Pero dos años antes se había producido la invasión soviética de Afganistán, lo que provocó airadas reacciones internacionales. Estados Unidos anunció la cancelación de todo tipo de acuerdo con la URSS, hasta el impulso de una campaña occidental para boicotear los Juegos, medida que fue apoyada por el Consejo de Ministros de Europa.
El 3 de enero de 1980, el presidente estadounidense Jimmy Carter anunciaba oficialmente la decisión de boicotear los Juegos de Moscú, campaña que sería secundada de inmediato por Alemania Federal, Japón, Canadá, Kenia y China.
Pese a ello, en Moscú'80 se contabilizaron 33 nuevos récords del mundo y sus actos ceremoniales fueron espectaculares. El soviético Wladimir Salinkov consiguió tres medallas de oro en natación, bajando por primera vez en 1.500 de los 15 minutos. Sus 14:58 fueron toda una proeza como la conseguida por la alemana oriental Barbara Krause en 100 metros libres, al bajar de 55 segundos (hizo 54.79).
En Moscú la delegación española compuesta por 221 representantes compitió en dieciocho deportes y obtuvo seis medallas, el mejor resultado de la historia hasta ese momento. Alejandro Abascal y Miguel Noguer fueron primeros en la clase 'Flying Dutchman' de vela. En natación, López Zubero conquistó la medalla de bronce en 100 metros mariposa, y en atletismo Jordi Llopart la medalla de plata en 50 kilómetros marcha.
Sin embargo, el gran acontecimiento histórico-olímpico de Moscú'80 tuvo lugar el 16 de julio, fecha en la que Juan Antonio Samaranch era elegido presidente del COI, la más alta cota de dirección deportiva a nivel mundial.
LOS ANGELES 1984: DEVOLUCION DEL BOICOT POR LA URSS.
Para los Juegos de 1984 la candidatura de Los Ángeles se presentó en solitario y la adjudicación obviamente no ofreció dudas. El astronómico coste a que ascendió el gasto originado por las dos anteriores ediciones olímpicas fue determinante elemento disuasorio para cualquier tipo de competencias.
En Los Ángeles tendría lugar también la segunda y esperada secuencia del boicot olímpico iniciado de forma múltiple cuatro años atrás. El 9 de mayo de 1984, la URSS comunicaba de forma oficial su decisión de no acudir a los Juegos bajo el pretexto de la inseguridad que ofrecía a su delegación la "histeria antisoviética" que se respiraba en Estados Unidos. Este pronunciamiento trajo consigo un cúmulo de adhesiones en cadena, y Bulgaria, la RDA, Vietnam, Etiopía, Corea del Norte y Angola se unieron al boicot.
Carl Lewis igualó la hazaña de su hermano de raza Jesse Owens y sin esfuerzo aparente consiguió la medalla de oro en 100, 200, 4x100 y longitud. Otro americano de color, Edwin Moses, triunfó con autoridad en los 400 metros vallas, consiguiendo en la prueba su victoria consecutiva número 105 y repitiendo el éxito que ocho años atrás obtuviera en Montreal.
El equipo de España cuajó una excelente actuación con la medalla de bronce obtenida por José Manuel Abascal en los 1.500 metros, detrás sólo de Sebastian Coe y Steve Cram. La final de baloncesto mantuvo en vigilia a todo el país para presenciar el encuentro contra Estados Unidos, que perdería por 96-65 y que daría opción a la histórica medalla de plata.
Luis Doreste y Roberto Molina consiguieron el oro en la regata de 470; Lasurtegui y Climent fueron plata en remo; y Mínguez y Suárez, bronce en K-2 en la distancia de 500 metros.
El 17 de octubre de 1986 se adjudicaron en Sesión del COI los Juegos de la XXV Olimpiada para el año 1992 a Barcelona que concursaba en aquella ocasión con las candidaturas de París, Amsterdam, Brisbane, Belgrado y Birmingham.
SEÚL 1988: EL ESCANDALO DEL DOPAJE.
Seis países solidarios con Corea del Norte boicotearon los Juegos de Seúl. Sin embargo, el primer récord batido en 1988 fue la participación masiva. Después de tres olimpiadas precedentes devaluadas y deslucidas por los absurdos boicots, en Seúl se congregaron 160 Comités Olímpicos que enviarían a competir a 9.147 atletas, doble plusmarca participativa que auguraba buenos presagios.
Un total de 19 récords mundiales y 47 olímpicos son el claro exponente del nivel deportivo alcanzado en la competición. Sin embargo, los Juegos de Seúl quedarán identificados con la plaga del dopaje, contra la que el COI tomó radical postura por considerar tal hecho, no sólo un gravísimo peligro para la salud del atleta sino también una trampa.
El canadiense Ben Johnson fue descalificado por dopaje, después de conquistar la medalla de oro y batir el récord del mundo en los 100 metros lisos, y el escándalo estalló a nivel mundial.
Una pareja de atletas americanos de color fueron las grandes figuras del atletismo. Florence Griffith, medalla de oro en 100, 200 y 4x100, y plata en 4x400, y Carl Lewis, oro en 100 metros y salto de longitud y plata en 200 metros. La alemana Kristin Otto consiguió seis medallas de oro en natación, proeza nunca conseguida por una mujer.
La participación española obtuvo unos resultados discretos. José Luis Doreste consiguió la medalla de oro en la clase Finn de vela, y Emilio Sánchez Vicario y Sergio Casal obtuvieron la de plata en tenis, en dobles.
BARCELONA 1992: EL ÉXITO ESPAÑOL.
Barcelona ostentaba el récord de vocación olímpica tras haber concursado sin éxito en las designaciones para los Juegos de 1924, 1936, 1940 y 1972. Cuando Barcelona ganó la puja para la organización de los Juegos Olímpicos para el año 1992, una ilusionada y generalizada solidaridad sacudió las instituciones y al pueblo español ante el evento.
El Plan A.D.O (Asociación de Deportes Olímpicos) permitió por primera vez en la historia una adecuada preparación deportiva, produciendo el insospechado resultado competitivo de veintidós medallas olímpicas (trece de oro, siete de plata y dos de bronce).
La Familia Real en pleno asistió constantemente a todas las competiciones para animar y estimular con su presencia a los atletas españoles, siendo apoteósica la final de fútbol, en la que el equipo español obtuvo la medalla de oro frente a Polonia. El Príncipe Felipe fue el abanderado del equipo español.
La hospitalaria acogida tradicional del pueblo español se hizo patente a nivel universal con los Juegos de Barcelona'92, en los que participaron más de cien mil voluntarios.
En el palmarés olímpico escribieron sus nombres deportistas como Fermín Cacho y Daniel Plaza, medalla de oro en las pruebas de 1.500 metros y 20 kilómetros de marcha, respectivamente. Fueron también campeones olímpicos las judokas Miriam Blasco (56 kilos) y Almudena Muñoz (52 kilos), el nadador Martín López Zubero (200 metros espalda), el ciclista José Manuel Moreno (kilómetro contra el reloj) y la selección de hockey femenino, entre muchas otras medallas.
En baloncesto, destacó la presencia por vez primera de los jugadores profesionales de la NBA. El llamado 'Dream Team' asombró en el Palau Sant Jordi, al conjuntar a un equipo de estrellas encabezado por Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird.