EDIZIONES, 11 Ene.
Un hombre en estado de embriaguez cogió un taxi en Copenaghe para volver a su casa en Oslo después de celebrar la Nochevieja. Al llegar a su destino y tras cruzar tres países, Dinamarca, Suecia y Noruega, en un viaje de 600 kilómetros y de más de seis horas, el pasajero se metió en su casa, negándose a pagar la carrera al conductor, que ascendía a 18.000 coronas noruegas, unos 1.835 euros.
Según la cadena NKR, el enfadado taxista, que se quedó sin batería en el coche en la puerta de la casa y sin cobrar, llamó a la policía de la capital noruega para solucionar el entuerto. Cuando los agentes llamaron a la puerta de la casa del individuo, este estaba dormido en la cama. Solo cuando vio a los policías se avino a pagar la cantidad adeudada.

Ya con la deuda saldada, el taxista pudo pedir una grúa para ayudarle a arreglar el coche.