MADRID 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los llamados 'baños de Pinterest' se han convertido en un ideal estético: espacios luminosos, de líneas limpias y con plantas que aportan frescura y sensación de calma. En esas imágenes todo parece perfectamente equilibrado -el verde de las hojas, la madera natural, la luz que entra por una ventana enorme-, pero trasladar ese ambiente a un baño real no siempre es posible. La mayoría de viviendas no cuenta con tanta iluminación ni ventilación, y ahí es donde surgen los problemas: la humedad constante y la falta de luz natural pueden arruinar las plantas en cuestión de días.
Antes de dejarse llevar por la inspiración de las redes y colocar una maceta junto al lavabo, conviene saber que no todas las especies sobreviven en condiciones de penumbra y vapor. Algunas se marchitan, otras se pudren y otras simplemente dejan de crecer. La clave está en entender qué tipo de plantas pueden adaptarse -y cuáles no- a un baño sin ventanas ni luz directa.
LAS PLANTAS QUE NO DEBERÍAS TENER EN UN BAÑO SIN LUZ
Aunque las imágenes de redes sociales estén llenas de suculentas, cactus o lavandas junto al espejo, estas especies no toleran la humedad ni la falta de sol. Los cactus y suculentas, por ejemplo, proceden de climas secos y soleados: el exceso de vapor y la poca luz los reblandece hasta pudrirlos.
Tampoco son buena idea las orquídeas, geranios o plantas aromáticas, que necesitan ventilación y luz constante para mantenerse sanas. En general, todas las especies que prefieren terrenos secos o temperaturas estables acaban enfermando si las colocamos en un baño sin ventanas.
LAS QUE SÍ RESISTEN (Y CÓMO CUIDARLAS)
En cambio, existen plantas que se adaptan bien a entornos húmedos y sombríos. Según la divulgadora Marina, creadora del perfil 'En Abril Hojas Mil', lo mejor es elegir especies resistentes y con pocas exigencias de luz, como los potos, las sansevierias o las zamioculcas. Aunque no crezcan rápido, pueden sobrevivir si se sacan de vez en cuando a otra estancia para recibir algo de claridad. Eso sí, conviene mantenerlas alejadas de la ducha o del agua directa para evitar que las raíces se pudran.
Otra opción es incorporar luces de crecimiento y aprovechar el ambiente húmedo con plantas tropicales como calatheas, helechos o monsteras. También puedes optar por un bambú de la suerte, muy resistente, o por ramos preservados de eucalipto o flores secas, que aportan el mismo efecto decorativo sin mantenimiento.
Los expertos en jardinería interior recomiendan además otras especies ideales para estos espacios: la cinta (Chlorophytum comosum), que ayuda a purificar el aire; la aspidistra, capaz de vivir con poca luz y riego ocasional; o la palma areca, que prospera en ambientes cálidos y húmedos. Todas ellas soportan bien los cambios de temperatura y aportan un toque natural sin riesgo de que se estropeen al poco tiempo.
CONSEJOS PARA MANTENERLAS VIVAS
Incluso las plantas más resistentes necesitan algunos cuidados mínimos:
- Usar luz artificial de amplio espectro o bombillas LED de crecimiento si el baño carece de ventanas.
- Evitar los encharcamientos: regar solo cuando el sustrato esté seco.
- Ventilar de vez en cuando o abrir la puerta tras la ducha para reducir la humedad excesiva.
- Limpiar las hojas regularmente para evitar que el polvo o el vapor acumulado dificulten la fotosíntesis.