MADRID 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
Muchas personas asumen que, si les cuesta tragar pastillas, el problema es la falta de costumbre o una mala técnica personal. Sin embargo, no siempre es así. En muchos casos, la dificultad no tiene que ver con la pastilla en sí, sino con un gesto automático que casi nadie se plantea cambiar: la posición de la cabeza al tragar.
El divulgador científico Damián Lorca ha recordado recientemente que muchas personas no tienen problemas para tragar pastillas por falta de práctica, sino por un detalle mucho más simple: la postura en el momento de hacerlo. Lo explica apoyándose en un trabajo publicado hace años por investigadores de la Universidad de Heidelberg (Alemania), que analizó distintas formas de tragar comprimidos y cápsulas para comprobar cuál resultaba más cómoda y eficaz.
NO TODAS LAS PASTILLAS SE COMPORTAN IGUAL
Una de las claves está en entender que no todas las pastillas reaccionan igual al agua. De forma simplificada, algunas tienden a hundirse y otras a flotar cuando se colocan en la boca. Esa diferencia, que suele pasar desapercibida, cambia por completo la forma más fácil de tragarlas.
En el caso de las cápsulas -habitualmente más ligeras-, inclinar la cabeza hacia delante, pegando el mentón al pecho antes de tragar, puede facilitar mucho el proceso. Aunque a primera vista resulte contraintuitivo, esta postura hace que la cápsula se sitúe de forma más favorable en la entrada del esófago, reduciendo la sensación de atasco.
EL GESTO QUE MARCA LA DIFERENCIA
El estudio en el que se apoya esta explicación observó que inclinar la cabeza hacia delante mejoraba claramente la deglución de cápsulas en la mayoría de los participantes, incluso en personas que nunca habían tenido problemas previos. Muchos de ellos señalaron que la pastilla pasaba con menos esfuerzo y sin la molestia habitual en la garganta.
En cambio, para los comprimidos sólidos, la investigación analizó una técnica distinta, basada en beber agua directamente de una botella para facilitar el arrastre del medicamento. En ambos casos, el mensaje es el mismo: la postura importa, y mucho.
NO ES FALTA DE PRÁCTICA, ES FÍSICA BÁSICA
Durante años se ha repetido el consejo de "echar la cabeza hacia atrás" al tragar pastillas, pero esa postura no siempre es la más eficaz, especialmente en el caso de las cápsulas. Ajustar ligeramente la posición del cuello puede ser suficiente para evitar arcadas, sensación de bloqueo o la necesidad de partir la pastilla.
Eso sí, los propios investigadores advierten de que estas recomendaciones están pensadas para la población general. En personas con trastornos de deglución diagnosticados o problemas médicos específicos, lo más adecuado sigue siendo consultar con un profesional sanitario.