EDIZIONES, 14 dic.
Gerardo Saenz, además de padre y marido de 47 años, es un apasionado del arte y de la música desde bien joven, cuando comenzó a interesarse por la pintura. Ahora se dedica al arte abstracto en viejas cintas de cassette y comparte su trabajo en su página de Facebook 'TAPEstry Art'.

Recientemente, el Museo Bicultural de Weslaco, de Texas, le brindó la oportunidad de exhibir su trabajo, una oportunidad única para la que se había estado preparando durante mucho tiempo y para la que había puesto todas sus ilusiones.


Desafortunadamente, el clima de aquel día fue tan nefasto que nadie fue capaz de aparecer por allí.
"Estaba deprimido", contó su hija Tatianna a Mashable. Pero ella y los voluntarios hicieron todo lo posible por animarlo. La joven compartió el trabajo de su padre en Twitter y se obró el milagro.
El tuit se volvió viral y el trabajo de Gerardo comenzó a recibir 'me gusta' y cumplidos de extraños de distintas partes del mundo. Y no solo eso, con los 'me gusta' llegaron las primeras solicitudes también y el artista comenzó a vender su trabajo.


La orgullosa hija no puede estar más contenta con el resultado y su talentoso padre no puede estar más emocionado y agradecido tanto por su gesto, como por le interés de tantísima gente hacia su trabajo.
Un 'win-win' donde todo queda en familia.