Publicado 25/03/2021 14:28CET

Bankia cotizará este viernes por última vez, casi una década después de su polémico debut en Bolsa

Archivo - Sede de Bankia en Madrid
Archivo - Sede de Bankia en Madrid - BANKIA - Archivo

Las nuevas acciones derivadas del canje se integrarán en el valor CaixaBank el próximo lunes

MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las acciones de Bankia cotizarán este viernes por última vez en Bolsa, casi una década después de su estreno bursátil en julio de 2011 a través de un polémico proceso que le llevó a protagonizar uno de los juicios más importantes de la historia económica de España.

Este viernes, 26 de marzo, se producirá el canje de acciones acordado entre Bankia y Caixabank para acometer finalmente la fusión entre ambas entidades, que dará lugar al principal banco del país por volumen de activos.

Así, el próximo lunes 29 de marzo las acciones de nueva emisión para atender el canje se integrarán en el valor CaixaBank en el índice Ibex 35 e Ibex 35 Bancos, poniendo fin a casi diez años de camino en solitario.

El origen de Bankia se remonta a julio de 2010, cuando se firmó el acuerdo de integración de siete cajas de ahorro en forma de un Sistema Institucional de Protección (SIP): Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caja Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja.

El nuevo grupo resultante integraba su organización y gestión, actuando como una única entidad a efectos contables y regulatorios. El 3 de diciembre de 2010 se creó Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y, bajo esta agrupación nació Bankia, la denominación comercial de la entidad resultante de la fusión de las siete cajas.

Posteriormente, el banco debutó en Bolsa en julio de 2011, teniendo que hacer frente a las turbulencias del mercado cuando la economía española volvió a caer en recesión de forma inesperada.

La salida a Bolsa llevó a Bankia y a los directivos que la crearon a un juicio que ha marcado un hito en el ámbito judicial. En noviembre de 2018 arrancó el proceso oral, en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid) y tras más de cinco años de instrucción.

En el banquillo se sentaron 34 acusados, entre personas físicas y jurídicas, por las supuestas irregularidades en el proceso de salida al mercado del banco. Por encima de todos ellos, destacaba un nombre, el del exvicepresidente del Gobierno, ex director gerente del FMI y expresidente de Bankia Rodrigo Rato. Todos ellos quedaron finalmente absueltos.

Paralelamente a lo ocurrido en sede judicial, Bankia se comprometió a devolver a los accionistas minoritarios el importe íntegro de su inversión inicial en la salida a Bolsa a cambio de la devolución de las acciones. En caso de que los títulos se hubieran vendido, se les pagaría la diferencia entre lo invertido y lo obtenido con la venta.

EL RESCATE PÚBLICO

La crisis económica iniciada en Estados Unidos cuatro años antes mostraba en España sus efectos más adversos y en 2012 llevó al rescate público a algunas entidades financieras, entre ellas, Bankia.

Debido al rescate, el Estado quedó con una participación en la entidad que en un principio superaba el 68%. Desde entonces ha ido intentando reducir su peso con el objetivo de recuperar los más de 22.000 millones de euros que se inyectaron, hasta contar actualmente con un 60%, que controla a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Una vez se realice mañana el canje de acciones y la fusión con CaixaBank se haga efectiva, el Estado pasará a controlar el 16% del nuevo banco, una posición con la que espera continuar optimizando las ayudas públicas.

En cualquier caso, las arcas públicas solo han podido recuperar hasta el momento 3.303 millones de euros del rescate, que se desglosan en 1.180 millones de euros en dividendos repartidos por Bankia y 2.122 millones de euros procedentes de dos colocaciones, una del 7,5% en febrero de 2014 y otra del 7% en diciembre de 2017.

La entidad distribuyó el primer dividendo de su historia en julio de 2015 y, desde esa fecha, ha repartido 1.862 millones de euros con cargo a beneficios. Si se descuentan los 1.180 millones de euros que se ha embolsado el Estado vía dividendos, el resto de accionistas de Bankia ha recibido en estos años unos 682 millones de euros.

MAYOR ROBUSTEZ FINANCIERA

Una vez dejado atrás algunos frentes como el conflicto por su salida a Bolsa y su consecuente impacto reputacional, Bankia y CaixaBank empezarán ahora un nuevo camino juntos que les lleva a situarse como la entidad más grande del país, con activos superiores a los 650.000 millones de euros.

El 'número uno' de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, quien asume ahora la presidencia de la nueva CaixaBank, ha asegurado en varias ocasiones que esta operación es clave para alcanzar una mayor robustez financiera y poder afrontar tanto el escenario marcado por bajos tipos de interés y una competencia cada vez más intensa, como las consecuencias de la crisis económica generada por el coronavirus.

También tiene claro que la mejora de la rentabilidad permitirá en el futuro la distribución de unos mayores dividendos en efectivo, llegando a señalar incluso que la nueva cúpula es consciente de que el reparto de beneficios es una condición necesaria para la sostenibilidad de cualquier proyecto.

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