Archivo - Fachada de la sede de BBVA - Europa Press - Archivo
MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -
BBVA ha cerrado este martes una emisión de deuda sénior no preferente (SNP, por sus siglas en inglés) por un importe total de 2.300 millones de dólares -1.970 millones de euros-, estructurada en tres tramos, tal y como ha confirmado la entidad financiera en un comunicado.
En cuanto al interés inversor, el libro final de órdenes ha registrado una demanda de aproximadamente 7.200 millones de dólares -6.160 millones de euros- y cerca de 275 órdenes, más de tres veces el importe finalmente colocado.
En concreto, la operación se ha estructurado en tres tramos. Dos de ellos con vencimiento a tres años, uno a tipo fijo por 1.000 millones de dólares -algo más de 856 millones de euros-; y otro variable por 300 millones -cerca de 260 millones de euros-. El tercer tramo con interés fijo y vencimiento a 5 años ha captado otros 1.000 millones de dólares.
El precio final de los dos tramos a tipo fijo se ha situado por debajo de los niveles de salida. Así, el bono a tres años se ha colocado a 73 puntos básicos por encima de la rentabilidad del bono del Tesoro de Estados Unidos de referencia, frente a los 100 puntos básicos iniciales, con un cupón del 4,977%.
De su lado, el bono a cinco años se ha fijado en 'Treasury' de referencia más 90 puntos básicos, frente a los 115 puntos básicos de salida, con un cupón del 5,244%.
Por su parte, el tramo a tipo variable se ha fijado en SOFR (Secured Overnight Financing Rate) -el tipo de interés utilizado en el mercado de financiación en dólares- más 89 puntos básicos.
Respecto a los colocadores de la operación, la firma presidida por Carlos Torres ha aseverado que ha estado dirigida por el propio BBVA, BMO, Citi, RBC Capital Markets, Société Générale y Wells Fargo.
La emisión forma parte del plan de financiación del Grupo BBVA para 2026 y tiene como objetivos refinanciar emisiones elegibles para el cómputo del requisito mínimo de fondos propios y pasivos elegibles (MREL) -el requisito regulatorio que obliga a las entidades financieras a mantener un volumen mínimo de fondos propios y pasivos capaces de absorber pérdidas en caso de crisis o resolución- y financiar el crecimiento del crédito.
Esta operación se suma a las distintas emisiones realizadas por BBVA en los mercados de deuda durante 2026. En enero, el banco colocó 2.000 millones de euros --1.700 millones de euros-- en otra emisión SNP de doble tramo, en la que fue su mayor emisión en euros de los últimos 20 años. En febrero, BBVA captó 2.500 millones de dólares --2.140 millones de euros-- de otra emisión de deuda sénior no preferente, la mayor de su historia en esta divisa. Y en abril, cerró 2.250 millones de dólares --1.930 millones de euros-- en una emisión de doble tramo.
Por último, en junio la entidad colocó 1.250 millones de euros en una emisión verde sénior no preferente y el pasado 16 de junio, la firma cerró 2.250 millones de euros de una emisión de cédulas hipotecarias de doble tramo; la primera desde 2023.