BRAZZAVILLE 5 Ago. (EP/AFP) -
Las exportaciones congoleñas de diamantes han sido suspendidas como consecuencia de la exclusión de este país africano del Proceso Kimberley (KPCS), un Esquema de Certificación que fue lanzado en enero de 2003 como iniciativa intergubernamental para exigir a Gobiernos y a la industria diamantífera que implanten controles para impedir que los beneficios por el comercio ilegal de esta piedra preciosa acaben financiando conflictos y violaciones de Derechos Humanos, según anunció esta mañana el ministro de Minas y Energía, Philippe Mvouo.
El Congo quedó excluido el pasado mes de mayo del Proceso Kimberley por no certificar el origen de una importante cantidad de diamantes que exportaba. La producción de diamantes en este país africano es básicamente artesanal y se concentra en la parte norte del país, producción que alcanza los 50.000 mil quilates anuales, mientras que sus exportaciones anuales varían entre 3 y 5 millones de quilates.
Los integrantes del Proceso Kimberley explican esta situación, argumentando que "Congo importa fraudulentamente los diamantes de los países vecinos". Para Mvouo, la deducción del proceso de Kimberley "es indignante y debe ser resuelta".
Sin embargo, el país vecino, la República Democrática del Congo, otro de los grandes productores de diamantes africano junto con Angola, recibió la noticia con júbilo, puesto que consideraba que su vecino favorecía el tráfico ilícito de diamantes producidos en su territorio.
El Proceso Kimberley, entró en vigor en enero de 2003 con el objeto de romper el vínculo entre los diamantes en bruto y el financiamiento de conflictos armados en algunos países del continente africano. Para ello, la Comunidad Europea, la mayoría de los países productores y comercializadores de diamantes en bruto, así como el sector industrial del diamante, han desarrollado un sistema de certificación para la exportación e importación de diamantes en bruto.