MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Electricidade de Portugal (EDP), João Talone, aseguró hoy que la compañía estaría dispuesta a tomar el control total de la asturiana Hidrocantábrico (HC) si la nueva situación del Mercado Ibérico de la Electricidad (Mibel) obliga a ello y siempre y cuando la operación se lleve a cabo con el acuerdo de Cajastur.
En la actualidad, Hidrocantábrico está participada en un 40 por ciento por EDP, en un 35 por ciento por la alemana EnBW, en un 16,7 por ciento por Cajastur y en un 8,3 por ciento por la aseguradora Caser.
En un encuentro con los medios de comunicación en Madrid, Talone hizo hincapié en que el proceso de integración con Hidrocantábrico vendrá marcado por el ritmo con que se desarrolle el Mibel y que, en todo caso, se llevará a cabo "sin prisas", respetando los acuerdos suscritos con sus socios en la eléctrica asturiana y si la mayor integración crea valor para todas las partes implicadas.
"El mercado obligará, antes o después, a una mayor integración, a ser más efectivos de forma integrada", apuntó, pero insistió en que no se trata de una operación que se producirá "de manera urgente".
El responsable de EDP recordó que la entrada de la compañía portuguesa en HC tuvo siempre como objetivo garantizarse una posición de socio operativo con sinergias en el mercado ibérico, mientras que el papel de Cajastur es el de garantizar la ligazón de la empresa con Asturias, algo que considera "muy importante" en un mercado peninsular de electricidad en el que desaparecen las fronteras entre países y lo que se mantienen son mercados regionales.
Añadió que la presencia de EnBW en Hidrocantábrico tiene carácter de inversión financiera pero aseguró que todavía no han tenido contactos para una posible compra de su participación.
HACER FRENTE A UNA NUEVA REALIDAD.
En general, Talone defendió que la puesta en marcha del Mibel, a partir del próximo 20 de abril, da paso a un nuevo diseño del sistema eléctrico, tanto en España como en Portugal, en el que sólo existirán regiones y operadores regionales. Y es en ese ámbito en el que EDP entiende su estrategia futura y observa posibilidades de crecimiento, en especial, en el área de generación.
De hecho, aseguró que el Mibel sólo tendrá efectos inmediatos en generación y comercialización, precisamente las áreas en las que las eléctricas se están preparando para competir. En transporte y distribución, admitió que existen desigualdades entre España y Portugal que no se eliminarán a corto plazo.
En este contexto, el presidente de EDP recalcó que su compañía quiere llevar adelante un proyecto "serio y profesional" en competencia con el resto de eléctricas ibéricas pero, también, con "relaciones de cooperación".
Así, adelantó que EDP "está abierta" a llegar a acuerdos concretos con cualquiera de las eléctricas que operan en España o Portugal si hay situaciones operativas en determinadas regiones en las que una relación de cooperación sirva para crear valor para las dos partes.
Sobre posibles alianzas globales de corporaciones en el sector energético, señaló que el mercado dirá si esto es posible a medio plazo pero advirtió de que la creación de un mercado único europeo en 2007 aumentará la presión sobre las empresas de la Península.
En el caso concreto de su relación con Iberdrola (que controla un 5 por ciento de EDP), insistió en que la compañía lusa no necesita un socio estratégico eléctrico y que no es posible un intercambio de acciones por activos. La compañía que preside Iñigo de Oriol pretende canjear sus títulos en EDP y Galp (de la que controla un 4 por ciento) por activos eléctricos y gasistas.
En cualquier caso, dejó claro que no les molesta la presencia de la eléctrica vasca en su accionariado y que su deseo es que ésta revalorice su inversión en EDP.
PRIVATIZACION DE EDP.
Talone también se refirió a la salida del Estado portugués del accionariado de EDP, recordando que el Ejecutivo luso se comprometió a la progresiva privatización de la compañía, en un proceso que probablemente se acelerará ahora, dada la mejor situación de los mercados. Sobre posibles compradores de la participación estatal, admitió el interés de muchos accionistas de tipo institucional.
En lo referente a las compensaciones económicas por la supresión de los contratos de adquisición de energía a largo plazo, indicó que hasta finales de abril no habrá una evaluación concreta de los costes que tendrá esta operación pero aseguró que el proceso será "económicamente neutro" para la compañía.
Respecto a las discrepancias abiertas en Galp entre sus principales accionistas (Estado portugués, la italiana ENI e Iberdrola), se limitó a señalar que cada una de las partes tiene derecho a defender sus intereses por igual.
PLAN ESTRATEGICO 2006.
Durante el encuentro informativo, João Talone también repasó los principales objetivos del Plan estratégico de EDP, que contempla inversiones de 3.250 millones de euros hasta 2006, que se destinarán en su mayor parte a reforzar su posición en generación en la Península.
La compañía lusa pretende consolidar su posición competitiva en la Península Ibérica, reforzar los activos empresariales mediante la integración del negocio de gas natural de Galp y maximizar el valor económico de sus actuales inversiones, principalmente las realizadas en Brasil y en el sector de las telecomunicaciones.
Además, EDP se propone para 2004 reducir su participación en el operador del sistema eléctrico portugués REN del 30 al 5 por ciento, lo que le aportará entre 200 y 300 millones; enajenar patrimonio inmobiliario por un valor estimado de 70 millones, y analizar las oportunidades de colaboración en el área de tecnologías de la información y oportunidades de consolidación en telecomunicaciones.
Entre los objetivos financieros de la empresa en este periodo figuran un aumento del 7 por ciento en el margen bruto de negocio, un incremento del beneficio bruto de explotación (Ebitda) de aproximadamente un 50 por ciento, y un alza del retorno sobre el capital invertido (después de impuestos) de un 4,2 por ciento entre 2002 y 2006.